Consumo y Producción / Normativa

Francia busca crear la primera norma ISO de economía circular: “No hay una estructura que defina de forma global este concepto”

El país europeo encabeza el primer comité técnico internacional que pretende implementar la norma ISO/TC 323 en en materia de economía circular. El secretario del Comité Técnico que impulsa la iniciativa, Olivier Cartigny, explica a País Circular la relevancia de esta estandarización, y el entusiasmo que ha generado en la comunidad internacional, ya que 69 países participan en su elaboración, entre ellos Chile.

Gabriela Bravo | 9 Oct 2019 a las 6:00 am
Olivier Cartigny, secretario del comité técnico que impulsa la norma ISO de economía circular.

Las problemáticas medioambientales y la necesidad de repensar las formas de producción y consumo han hecho emerger a nivel mundial el término de economía circular. Si bien todo el mundo está de acuerdo en que este concepto busca romper con la producción lineal de bienes y servicios predominante en la sociedad -que consiste en producir, consumir y botar-, no existe un consenso al momento de definir todas las variables que componen este tipo de economía.

Francia es uno de los pioneros en la materia, ya que en 2018 lanzó la norma XP X30-901 de economía circular, un estándar voluntario creado por AFNOR (Asociación Francesa de Normalización) que busca cruzar las tres dimensiones del desarrollo sustentable -medioambiente, economía y sociedad- con siete áreas de acción de la economía circular: adquisiciones sostenibles, ecodiseño, simbiosis industrial, economía funcional, consumo responsable, extensión del servicio, y la gestión eficaz de los materiales y productos al final de su ciclo de vida.

La positiva acogida que tuvo esta norma en el país europeo fue el motor para que propusiera la creación de un Comité Técnico (TC) a la Organización Internacional de Normalización (ISO) y establecer la primera normativa internacional de economía circular, la ISO/ TC 323, presidida por Catherine Chevauche.

Desde París, el jefe de  proyectos medioambientales de AFNOR y secretario del Comité Técnico de la norma ISO / TC 323 de economía circular, Olivier Cartigny, detalla a País Circular las implicaciones y avances del proyecto de estandarización, donde Chile tendrá un rol de miembro participante a través del Instituto Nacional de Normalización (INN).

¿Por qué es importante la creación de una norma ISO de economía circular?

La motivación para crear esta estructura, que va a elaborar una o varias normas en materia de economía circular, es que el tema no había sido abordado de manera integral y holística, es decir, no había una estructura que definiera de manera global la economía circular; solo había sido tratado por partes. La voluntad de este TC (comité técnico) es definir un concepto común de economía circular. Un primer punto importante para este trabajo es tener esta visión en común y un segundo punto es proporcionar las herramientas prácticas para implementar un proceso de economía circular en el seno de las organizaciones, ya sean empresas, asociaciones o el poder público.

“Es un proceso que puede ser más o menos largo y no habrá un texto antes de 2021, porque hay una representación de numerosos puntos de vista. Este trabajo quiere buscar acuerdos y consensos que puedan ser incluidos en la norma (…) La prioridad es elaborar un primer texto estructurante en términos de economía circular y con el correr de los años, y las problemáticas que se vayan presentando, se podrían crear otras normas en función de lo que soliciten los países miembros del TC”

¿Cuáles son los trabajos que se están haciendo para la creación de esta norma ISO?

Potencialmente habrá varias normas que van a salir de ese TC de economía circular. Actualmente hay cuatro grupos de trabajo que se han establecido. El primer grupo trata lo que podríamos llamar la terminología, y se encargará de dar un cuadro general a la economía circular. Un segundo eje de trabajo es más metodológico, ayudará a definir la orientación, es decir, la creación de guías y recomendaciones para la implementación de un proceso de economía circular. El tercer grupo está enfocado en la medición de la circularidad, una medida que considera diferentes parámetros: la organización, el proyecto, el producto y la materia. Finalmente, hay un cuarto grupo que está trabajando en la recopilación de estudios de caso en materia de economía circular y de nuevos modelos de negocios, tales como la economía de la funcionalidad, por lo que está generando estudios de caso y va a permitir alimentar los trabajos del TC de economía circular.

¿Quiénes participan en esos grupos ?

En la primera reunión del TC de economía circular éramos alrededor de 120 participantes de 47 países, y actualmente son 57 países los que participan, más 12 países observadores. En total son 69 países implicados en el TC, alrededor de 120 expertos que vienen de todos los ámbitos de la sociedad, es decir, hay representantes de las empresas, de los poderes públicos, universitarios, asociaciones de protección del medioambiente y asociaciones de consumidores. Por el lado de las empresas no solo participan los industriales, sino también empresas de servicios o consultoras. Verdaderamente se ha abierto a todo el mundo, porque es un trabajo que concierne todos los sectores y a organizaciones de toda índole. Estamos trabajando en conjunto para que contenga todos los puntos de vista en materia de economía circular.

¿Cuándo estará lista esta norma ISO ?

Es un proceso que puede ser más o menos largo y no habrá un texto antes de 2021, como lo decía anteriormente porque hay una representación de numerosos puntos de vista. Este trabajo quiere buscar acuerdos y consensos que puedan ser incluidos en la norma.  Los primeros trabajos saldrán en 2021 y habrá potencialmente una o varias normas que podrán salir de este TC de economía circular. Hay que tener en cuenta que una estructura de un comité ISO es perenne, hay comités que tienen 5, 10 o 30 años. Son estructuras que comenzaron en un principio elaborando normas que correspondían a las necesidades de los miembros que participaron a la creación del TC, pero a medida que van surgiendo nuevas demandas y necesidades aparecen nuevas temáticas de normas, por lo que potencialmente podría haber un nuevo texto. La prioridad es elaborar un primer texto estructurante en términos de economía circular y con el correr de los años, y las problemáticas que se vayan presentando, se podrían crear otras normas en función de lo que soliciten los países miembros del TC.

“Para medir esa circularidad los expertos están creando las herramientas que objetiven si una organización va en el sentido correcto de la economía circular porque ha generado una reflexión a nivel de su política, de su actuar y además tiene un impacto positivo en materia de desarrollo sustentable”

¿De dónde proviene esta demanda de crear una norma ISO de economía circular?

El proceso de creación de una norma ISO comienza cuando un país propone crear un nuevo campo de normalización y estandarización, y asume el cargo de la secretaría. En este caso fue Francia el que lo propuso, por ello estamos a cargo de la secretaría de esta estructura ISO. A la hora de la elaboración de esta proposición en Francia hubo toda una etapa de reflexión y maduración junto a las empresas y el poder público, por lo que no fueron solo las empresas las que instaron la creación del equipo técnico internacional. Se realizó una consulta en todo el país en conjunto con todas las partes involucradas y luego de ello, Francia propuso crear un nuevo campo de estandarización a las normas ISO. Luego el comité de las normas ISO decide si el comité técnico tiene que ser creado o no.

¿Cómo se está desarrollando el trabajo en materia internacional?

Durante la fase de creación del TC de economía circular, los diferentes países fueron convocados para votar si estaban de acuerdo, en contra o se abstenían con respecto a la creación de este nuevo campo de normalización. Luego los países que estén a favor o en contra de la creación de la comisión, eligen si quieren ser partícipes o simples observadores de los trabajos. Un país que votó en contra de la creación del comité de economía circular puede perfectamente participar en los trabajos; lo contrario también es posible: países que votaron en favor de la creación del comité pueden continuar como simples observadores y no necesariamente participar en los trabajos que conlleva.

Con respecto a la forma de trabajo, se realizan reuniones con todos los miembros el comité. La última fue en mayo de 2019, en la que se reunieron 47 países y 120 expertos. Previo a estas reuniones se envía una cierta cantidad de documentos para preparar las discusiones, luego cada país defiende su punto de vista con respecto a los documentos que fueron enviados y también pueden proponer nuevos temas que deseen sean tratados. Cada país tiene un representante que viene a defender su punto de vista.

¿Cómo será medida la economía circular en una empresa ?

Es la finalidad de uno de los grupos de trabajo del comité técnico que se llama “medir la circularidad”, y que tomará en cuenta la organización, el proyecto, el producto o servicio, o la escala de la materia. Para medir esa circularidad los expertos están creando las herramientas que objetiven si una organización va en el sentido correcto de la economía circular porque ha generado una reflexión a nivel de su política, de su actuar y además tiene un impacto positivo en materia de desarrollo sustentable. Hay todo un trabajo de expertos para definir cuáles serán esos criterios, pero se están basando en elementos existentes como los indicadores medioambientales que ya han sido desarrollados. La idea es que estos sean ampliados con indicadores sociales y económicos, porque la visión del TC no es solamente medioambiental en materia de economía circular sino que es una visión de desarrollo sustentable.

“Esto pone en tela de juicio la manera de producir pero de igual modo la forma de consumir. Cuestiona todas las etapas de la vida útil de un producto. Es un proceso que va más allá que la contribución positiva en materia de medioambiente: el planteamiento del TC de economía circular habla de desarrollo sustentable, es decir, que estamos tomando en cuenta la dimensión social, económica y del medioambiente”

¿Qué impacto podría tener esta norma ISO de economía circular en un sistema de producción lineal como el que tenemos hoy?

Los trabajos que se están efectuando con este TC de economía circular proponen romper con el modelo actual lineal de producir, consumir y botar, promoviendo uno de los principios básicos de la economía circular, que es mantener la materia lo máximo posible en la economía. Esto pone en tela de juicio la manera de producir pero de igual modo la forma de consumir. Cuestiona todas las etapas de la vida útil de un producto. Es un proceso que va más allá que la contribución positiva en materia de medioambiente: el planteamiento del TC de economía circular habla de desarrollo sustentable, es decir, que estamos tomando en cuenta la dimensión social, económica y del medioambiente que aportan los proyectos de la economía circular. También tomamos en consideración el hecho de promover nuevos modelos de economía circular si estos pueden tener un impacto en la creación de empleos mediante la creación de nuevos sectores, el impacto económico –igualmente- para las empresas, porque hay mecanismos que promueven la recuperación, la revisión de la producción, la revalorización de los desechos de las empresas para volver a insertarlo en el circuito de la empresa o revalorizarlo en el seno de otra empresa. Por lo tanto, hay un valor social al implementar la economía circular y un valor medioambiental porque se limita la utilización de materias primas vírgenes o naturales, tratando de reutilizar lo máximo posible las materias que ya han sido utilizadas.

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