Impulsado por la contaminación de plástico en los océanos y playas, el mundo comienza a girar hacia la prohibición de plásticos desechables de un solo uso -principalmente cubiertos, platos, vasos y bombillas- así como a un incremento en la reciclabilidad, retornabilidad y un rediseño de los productos. Un giro que comienza a tener su correlato en Chile de la mano del Ministerio del Medio Ambiente y de ordenanzas municipales que se preparan en Santiago y Providencia. ¿El problema? La propuesta de esta última de incluir entre estos productos a las botellas PET podría generar problemas mayores, dicen los expertos.

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