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Greenice: la primera bolsa de papel sustentable para hielo y productos congelados

Emplazado en la sureña ciudad de Río Bueno, el emprendedor Pablo Pino creó esta empresa que vende hielo envasado en una bolsa natural y renovable que genera impermeabilidad. Cuando el hielo se usa, el envase puede ser usado para transportar cualquier producto congelado, desde verduras hasta camarones. “Rompimos un paradigma de que ‘no se puede’ en la sustentabilidad”, dice Pino.

FOTO: José Francisco Aldunate.

Cuando Pablo Pino trajo hace cinco años las primeras bolsas compostables a Chile para envolver hielo, se encontró con el problema de que, al congelarse a -18 grados, se cristalizaban y se rompían. Él, que había fundado la empresa Eco Hielo hacía 10 años, siguió intentando con nuevas tecnologías, y en esa búsqueda dio con un material que lo dejó conforme. El emprendimiento de Pino cambió de nombre: se llama Greenice, y a través de ella vende hielo envasado en la primera bolsa natural, renovable y sustentable.

“Nunca la industria había tenido una transformación y uno nació con las ganas de poder mejorar el emprendimiento y llevarlo a las grandes ligas. Mejoramos el producto e hicimos una bolsa de papel, pero que no es cualquier papel. Conversamos con empresa proveedora, desde el dueño hasta el último colaborador, hasta llegar a una composición química que lograra la impermeabilidad de la bolsa”, detalla el fundador de Greenice, cuyo centro de operaciones está en la sureña ciudad de Río Bueno.

La bolsa es básicamente de papel kraft y tiene un pegamento comestible que le brinda la impermeabilidad y aísla la humedad. El prototipo está listo para salir al mercado y tiene un tamaño que aguanta 1,5 kilógramos de hielo. Sin embargo, aclara Pino, el producto no solo sirve para hielo, sino para transportar productos congelados, desde hortalizas hasta camarones.

“Hemos tenido una aceptación muy bonita. Hay emprendedores que recién están partiendo en Lago Ranco con paletas de helados orgánicos, y quieren contar con nuestro packaging para completar su línea productiva sustentable. Lo más importante es que rompimos el paradigma del ‘no se puede’ en sustentabilidad. Si algo no existe en el mercado, es porque nadie se ha atrevido a hacerlo, ni ha tenido las ganas”, dice Pino.

A juicio del emprendedor, ser sustentable “no es una moda, sino una obligación. Tenemos que devolverle al planeta lo que le quitamos. Ya tenemos empresas que quieren asociar sus marcas a la bolsa. Nuestro proveedor está listo para iniciar la marcha”.

Las bolsas de Greenice se pueden ocupar las veces que el cliente estime conveniente. Luego de ello, Pino aspira a la conciencia del consumidor. “La idea es que la entreguen a los puntos limpios. Pero en general siento que con las otras empresas estamos remando al mismo lado. No siento que exista competencia, sino voluntad para hacer cambios radicales. Hay algo que me parece muy potente: antes se hablaba de “regularizar”, y ahora se habla de ‘chao, bolsas’”.

Para Pino, lo importante es que “sí se puede eliminar el plástico de un solo uso. Una bolsa de hielo se demorará 15 minutos en utilizarse y todavía no sabemos cuánto demora en degradarse. Ni siquiera vivimos mil años para saberlo. Hay estudios, pero no lo sabemos”.

Greenice ya ha tenido conversaciones con varias empresas grandes antes de salir al mercado, y es lo que precisamente buscan para escalar. “Esta bolsa vale cuatro veces más que una bolsa de plástico para envolver hielo, pero nosotros no le vamos a traspasar el costo al cliente, sino que lo vamos a absorber. Buscamos una empresa que crea en esto y nos financie para seguir mejorando. Yo puedo tener el producto testeado, pero en la cancha el jugador también debe adaptarse y comportarse en el escenario”, dice Pino, quien aclara que sus bolsas de papel para hielo sirven “para transportar el producto”, pero no es que “mantenga siete horas el hielo intacto”.

Greenice, asimismo, cuenta con varias certificaciones que acreditan su compromiso sustentable. En primer lugar, la empresa proveedora cuenta con el sello FSC, que certifica la desforestación controlada. También tiene la certificación ISEGA, que regula la entrada de material de empaque en contacto con alimentos y productos de consumo humano. Y, por último, tiene certificación de la FDA, que inspecciona a los fabricantes o procesadores de productos regulados para verificar el cumplimiento de los reglamentos. El pegamento comestible de la marca fue autorizado.

Además, Greenice fue seleccionado dentro de la Región de los Ríos como una de las 176 empresas que competirán en la “Selección Nacional de Pymes”, diseñado por Sercotec. La empresa de Pino avanzó una etapa más, con lo cual postula para ser elegida como una de las 11 pymes que conformarán dicha selección nacional.