Industria / Entrevista

Humberto Palza: “No le echemos la culpa al plástico de un problema que es de la humanidad”

El director del Núcleo Mileno en Metamateriales Suaves e Inteligentes, Humberto Palza, es uno de los pioneros en Chile de la impresión 4D, que se basa en la búsqueda de materiales inteligentes que reaccionen y se modifiquen frente a determinados estímulos. Palza es experto en eso, en materiales, y hoy una de sus líneas de trabajo es buscar un plástico que pueda reemplazar a todos los otros. Un monomaterial, de manera que todo sea fabricado con ello, y que todo sea reciclable.

Alejandro Contreras | 11 Mar 2019 a las 6:30 am

En el Laboratorio de Polímeros de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile, el doctor en Ciencias de la Ingeniería mención Materiales Humberto Palza explica cómo su grupo de investigación está enfocado en abordar, desde distintos proyectos y líneas de trabajo, uno de los temas que más preocupan actualmente a la sociedad y a los países: el reciclaje.
Palza es también director del Núcleo Milenio en Metamateriales Suaves e Inteligentes, e investigador del Advanced Mining Technology Center, y uno de los proyectos en que se encuentra trabajando -con la Fundación Copec- es en el desarrollo de un catalizador capaz de transformar el polietileno y el polipropileno en diesel. A través de pirólisis el plástico es sometido a 450ºC, y cuando se funde sus moléculas comienzan a romperse. El control de este quiebre molecular transforma ese plástico en diesel, que si bien no tiene la calidad para usarlo en un auto, si sirve para una bomba, una caldera o un tractor.

El plástico, dice Palza, no es malo en sí, sino que el uso que le hemos dado y la forma en que lo desechamos tienen más responsabilidad en sus efectos que la existencia  en sí de este material. Por eso, ve con distancia las críticas que se han levantado respecto al uso del plástico, y afirma que no hay que demonizar un material que trae amplios beneficios a la humanidad, y cuyos problemas se generan por la economía lineal. Esto lleva además a que las soluciones puedan generar, muchas veces, nuevos problemas. Un ejemplo de ello -explica- son las bolsas biodegradables

“Es un tema de escala”, explica Humberto Palza. “Si tienes una bolsa que es biodegradable, por ejemplo, de almidón o de cualquier producto natural, está bien, puedes tener cien bolsas o mil bolsas y las puedes tirar al campo y será almidón, que no va a ser nada malo. Pero la pregunta es qué pasa cuando tienes miles de toneladas al mes que van a ir a la tierra o al mar. Estás tirando toneladas de un material que es de origen natural, y el mar no está acostumbrado a tales cantidades de almidón. Hay estudios que dicen que algunas de estas bolsas biodegradables comienzan a producir espuma cuando llegan al río, por los aditivos y por los mismos componentes, y esa espuma sí puede afectar el ecosistema.

¿De qué forma?

Genera sombra y contamina, ya que todo puede ser tóxico dependiendo del contexto. Si tomas 50 litros de agua, el agua va a ser tóxica para ti. Entonces imagina todas estas toneladas de material biodegradable; si son kilos o son miles de kilos no va a haber problema, pero cuando son miles toneladas es un problema. Hay mucho consumo de material, entonces esa variable en la magnitud de consumo es lo que hay que poner en contexto siempre. Al igual que las bolsas oxodegradables, que también estuvieron de moda. Es una muy buena idea, pero también tiene muchos problemas porque la degradación de esa bolsa a través de los oxoaditivos también son tóxicos. Entonces no hay una ruta única de resolver el problema, pero desde mi punto de vista la mejor ruta es un buen manejo del residuo.

«La idea, muy a largo plazo, es tener un plástico que logre reemplazar a la mayoría de los otros, de manera que todo sea reciclable y nada salga a los ríos o al mar, sino que todo se quede acá»

¿Cuál es la solución a esta problemática?

Otro problema que tienen las bolsas biodegradables es que rompen la cadena del reciclaje, porque no puedes reciclarla. A la larga, debería apuntarse a un monomaterial. Es decir, que todo sea de un solo material, de manera que no tengas que separar el plástico y que sea todo de una misma familia; y que cuando yo termine de ocupar una bolsa o una botella, esa bolsa tenga una disposición muy controlada y que nunca vaya al mar o al río, y quede en la economía circular. Nada sale, y entra lo menos posible.

¿Cómo sería este monomaterial?

Un poco como lo que estamos haciendo. La pregunta es por qué tenemos diferentes materiales o diferentes polímeros, porque cada material tiene su propiedad. Por ejemplo, el polietileno y el nylon tienen propiedades completamente diferentes, y la pregunta es qué pasa si desarrollamos un polietileno que se parezca al nylon de alguna manera, y eso es lo que estamos trabajando. Materiales que se parezcan a otros, de manera de ir yendo de a poco al monomaterial.

¿Y cuáles son las ventajas de esto para el reciclaje?

Uno de los problemas en el reciclaje son las bicapas o las tricapas, hay unos elemento del packaging que tienen tres polímeros diferentes en sus capas. Eso no lo hacen de maldad, tiene el objetivo de aumentar la vida útil del alimento y eso tiene un impacto muy positivo en todo, pero tiene el problema de que son tres materiales diferentes. Entonces, la pregunta es si hay tecnología que logre pasar de tres a dos, o de dos a uno; los investigadores están desarrollando un material que logre suplir las otras capas. Por ejemplo, si pudiésemos hacer un tetrapack de un solo material, en vez de tener esta mezcla de muchos compuestos. Cuando hablo de diseño de materiales hablo de eso. La idea, muy a largo plazo, es tener un plástico que logre reemplazar a la mayoría de los otros, de manera que todo sea reciclable y nada salga a los ríos o al mar, sino que todo se quede acá.

¿De qué plazos estamos hablando?

Unos 50 años. Nunca realmente va a ser un monomaterial, pero por lo pronto siempre está el ejemplo del envase de yoghurt, que antes tenía como cuatro tipo de materiales y ahora va en dos. La botella es PET pero la tapa es de polipropileno, entonces será posible hacer la tapa de PET para que todo sea igual. Todo va a lo mismo: disminuir el consumo de plástico a través del diseño de materiales. ¿Cómo lo está resolviendo la empresa hoy en día? Disminuyendo la cantidad de materiales, entonces la botella PET es mucho más delgada que antes porque cada botella tiene menos material, y la disposición final en kilos va a ser menor. Eso es complementario con lo que estamos haciendo, que es tomar el PET y convertirlo en poliester. Es complementario al concepto del monomaterial, y ahí va sumando.

«El plástico siempre hay que verlo en contexto, tiene cosas malas obviamente, pero hay cosas malas porque no hay una cultura de disposición de final, no hay una cultura de reciclaje, pero el plástico vino para quedarse en el sentido de mejorar la calidad de vida y muy poca gente se da cuenta de eso»

¿Cómo puede ayudar en esto la Ley REP?

No he visto la ley en profundidad, pero conozco el espíritu. Creo que la Ley REP es una muy buena ley; incluso con sus vacíos, el mensaje es claro. Puede ser perfectible y de eso no tengo duda, pero el mensaje es que el desechar tenga un costo, porque en la medida que tenga un costo, va a haber un estímulo para que se reintegre ese residuo y se evite su disposición final. ¿Pudo haber sido mejor? Sin ninguna duda, pero apunta perfectamente a lo que hay que hacer. Es una ley racional y que busca un buen objetivo.
Es un buen primer paso entonces

Sí, se modificará con el tiempo y se darán cuenta de algunos errores, pero es un signo que da el Estado de Chile para decirle a la gente que aquí hay que valorizar.

Uno de los principales focos del plástico ha sido el tema de las bolsas plásticas. ¿Es bueno reemplazarla por otras de papel, por ejemplo?¿Es menos dañina que el plástico?

La bolsa de papel pesa más que una bolsa de plástico. En cuanto a toneladas dispuestas o de disposición final, siempre va a ser mejor un plástico que el cartón o el papel. El proceso de producción del papel es más contaminante que el proceso de producción de un plástico. Pero el papel sí es de origen natural, y tiene muy poco impacto en la naturaleza, a diferencia de las bolsas plásticas. Pero si todo fuese reemplazado por cartón o por papel quedarían pocos bosques en el mundo, habría mucha sobredemanda.

En ese sentido el plástico tiene una ventaja como material

El plástico, en un contexto histórico, tiene una ventaja: que relajó el consumo de productos naturales. Todas estas sillas que son plásticas serían de madera o metal de no ser por el plástico. El plástico siempre hay que verlo en contexto, tiene cosas malas obviamente, pero hay cosas malas porque no hay una cultura de disposición de final, no hay una cultura de reciclaje, pero el plástico vino para quedarse en el sentido de mejorar la calidad de vida y muy poca gente se da cuenta de eso. El mundo del textil, el mundo de los hospitales, cuesta visualizarlo sin plásticos. Se creó un demonio en torno al plástico que no es cierto. Es cierto que la bolsa plástica que llega al mar o los restos de esta que llegan al mar está generando un daño, pero es un tema de disposición. El material es inerte, si tú lo dispones en el mar se va a romper, va a genera partículas milimétricas y va a llegar a los peces, pero es un problema de gestión de residuos más que del material. El plástico, en cuanto a sus capacidades de producción, es muy sustentable: consume muy poca energía, consume muy pocos insumos y prácticamente no tiene desechos.

«La gente confunde mucho lo que está pasando con la bolsa plástica, que tiene atrás una cosa que es mucho peor: las bolsas plásticas son un reflejo del sobreconsumo y de la economía lineal. Si tú pones un consumo responsable en un contexto de economía circular, todos estos problemas desaparecen, al igual que el problema de la contaminación»

Sarah Myhre comentaba en el Congreso Futuro que la era del plástico se recordará como una de las eras más irresponsables de la humanidad, ¿coincide en ese juicio?

Siempre es bueno un poco de marketing, pero no hay que excederse en este. Si todo fuese de metal o de recursos naturales, estaríamos mucho peor en cuanto a consumo energético. El plástico se debe poner en contexto. Tampoco es un material perfecto, pero la pregunta es por qué se consume tanto el plástico, y la respuesta no es porque seamos malas personas, sino porque el plástico tiene muchos beneficios que otros materiales no tienen. Si tú comparas un auto del año 60 con un auto de hoy en día, desde cualquier punto de vista el de hoy es mejor; desde la perspectiva del consumo o de eficiencia energética, de la seguridad, los autos son mucho mejores que los anteriores. O por ejemplo el auto eléctrico; este no sería posible de no ser por los plásticos. Tú ves cualquier auto hoy en día, y son vehículos mucho más livianos porque reemplazaron el aluminio y el acero con plástico, en los parachoques, en toda la parte externa e interna, y eso hizo que sean mucho más eficiente.

El problema no es el material, entonces

Cuando vas al supermercado todo está envuelto. En ciudades pequeñas o donde tienes muchos recursos es factible tener un ecosistema de pequeña escala, pero cuando tienes ciudades de seis o diez millones de personas, el tema del packaging te resuelve muchos problemas. Entonces, claramente es una exageración ese dicho. Apunta a un tema puntual, que es el tema de las bolsas plásticas, pero el llamado es a ver todo lo que está pasando en medicina, y te das cuenta que la medicina tiene mucho de plástico. No se ve, porque la gente está tan acostumbrada que no se da cuenta. Hoy en día cualquier tecnología que apunte al tema de la biomedicina pasa por un material polimérico o plástico, o hidrogel. No le echemos la culpa al plástico de un problema que es de la humanidad.

¿El plástico llegó para quedarse?

El plástico llegó para quedarse, no hay duda. Siempre va a estar el debate si va a ser más práctico el biodegradable, de origen natural, sustentable, reutilizable, el apellido que tú quieras, pero el plástico llegó para quedarse.

¿Qué tipo de plástico va a ganar?

Obviamente el que contamine menos y use más energía, pero el plástico va a quedarse. El mercado te lo dice, es cosa de ver cualquier centro comercial o cualquier producto de consumo, masivo o no masivo. ¿Por qué todo evoluciona al plástico y no se queda en el metal? Es por desempeño, por costo, y es por calidad. Si el mercado puede reemplazar algo por un plástico, lo va a hacer. Es así, y el auto es un muy buen ejemplo. Ahora, si nos vamos a arrepentir o no de la era del plástico, yo creo que nos vamos a arrepentir de la economía lineal. La gente confunde mucho lo que está pasando con la bolsa plástica, que tiene atrás una cosa que es mucho peor: las bolsas plásticas son un reflejo del sobreconsumo y de la economía lineal. Si tú pones un consumo responsable en un contexto de economía circular, todos estos problemas desaparecen, al igual que el problema de la contaminación. Hoy hablar en contra de las bolsas plásticas es muy fácil, hay un exitismo en subirse a la ola, pero cuando lo analizas racionalmente es un tema del modelo de desarrollo que estamos teniendo, y se puede mejorar.

En la economía circular, ¿el plástico podría seguir siendo usado al igual que hoy o se debe reducir el uso?

La economía circular para mí es la racionalización de los recursos. Todo este tema que ha pasado con la prohibición de las bolsas plásticas, si es una buena o mala idea, a mí me parecía irracional seguir como estábamos. Esta cosa de poner bolsas plásticas a todo era algo irracional.