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Allegra: vehículos eléctricos de carga liviana que se alimentan de enchufes convencionales

Los vehículos de la empresa Allegra no necesitan electrolineras, sino que se recargan en enchufes domiciliarios en solo dos horas y media. Tienen una autonomía de 100 kilómetros y ocupan materiales fabricados en Chile como acero y madera. Son más económicos que una moto en un año y tienen siete veces más capacidad de carga. La compañía fue invitada a exponer en la primera Feria Internacional de Electromovilidad en Chile (FIDELMOV), que se desarrollará hasta mañana en la Estación Mapocho.

Allegra (www.allegrabike.com) partió en 2011 como una empresa de bicicletas personalizadas. En 2015 una empresa les hizo un encargo especial: fabricar una bici eléctrica para carga. Así, el director ejecutivo Lucio Álvarez logró diseñar la primera “Cargo Bike Eléctrica” en Latinoamérica, pero a poco andar él advirtió que las dos ruedas no resistían un volumen muy alto de productos.

“Los frenos tampoco resistían, entonces eso nos obligó a pasarnos más a los conceptos de motocicleta”, cuenta Álvarez, diseñador industrial de profesión, quien en 2017 dio un giro definitivo a la empresa y se abocó principalmente a diseñar modelos de vehículos eléctricos con tres ruedas de carga liviana y adaptables a diferentes contextos.

Así nació, como él lo denomina, la “nueva Allegra”. Se constituyó como Sociedad por Acciones (SpA) después de ganar un CORFO y empezó a generar prototipos de vehículos eléctricos que son más económicos que una moto y tienen siete veces más capacidad de carga. “Empezamos a generar soluciones con un nuevo sistema de tracción, dirección y amortiguación para abaratar costos”, explica el fundador de la empresa.

Los vehículos de Allegra se encuentran en fase de construcción. Lo que existe por ahora son diseños en 3D, donde se someten a mejorías permanentes hasta dar con el producto final. Sin embargo, varias empresas ya están comprometidas a usar estos sofisticados triciclos, que pueden servir para diferentes usos, desde transporte hasta carrito de completos.

El sistema, además, cuenta con grandes ventajas, aparte de generar cero impacto ambiental. Los socios de Allegra venían del mundo “cletero” y era necesario implementar un producto liviano. “Gracias a que los vehículos pesan 150 kilos, y no 2.000 kilos, podemos ofrecer 100 kilómetros de autonomía. Además, resisten 300 kilos de peso”, cuenta Lucio Álvarez.

La otra gracia es que, una vez que termina la autonomía, el móvil no requiere recargarse en electrolineras, sino en enchufes de la casa, convencionales, comunes y corrientes. “Demora solo dos horas y media en cargarse”, asegura el director ejecutivo de la firma.

Otro tanto tiene que ver con la materialidad del producto: funciona básicamente con baterías de litio, las que son fabricadas por los mismos socios de Allegra. “En realidad hicimos el montaje de las celdas”, acota el fundador de la empresa.

De igual modo, el resto de los implementos que componen los vehículos también tienen un arraigo local. La madera, el acero y el resto de las obras son hechas en Chile, y trabajadas por artesanos chilenos. A tanto llegó su innovación, que por estos días Allegra fue invitada a participar en la primera Feria Internacional de Electromovilidad en Chile (FIDELMOV), que se desarrollará hasta mañana en la Estación Mapocho.

“Parece que somos los únicos en Chile que hacemos esto. También están en la feria los scooters eléctricos, pero esos no son fabricados acá. Todo lo nuestro es material local, hecho por gente local y para necesidades locales. En Chile hay terciado, pernos, acero, buenos soldadores, gente que curva. Así se encadena el proceso hasta que termina construido el vehículo”. La construcción, además, es rápida: se demoran apenas una semana.

Empiezan con una cafetería móvil

El nuevo giro de Allegra los llevó a tomar determinaciones: optaron por preferir empresas que clientes individuales. “Cuando trabajábamos en las bicis, sentíamos que le vendíamos a quien podía pagarlas. En cambio, ahora priorizamos empresas que nos compren flota y generar economía a escala para plantear esos precios bajos. La idea es que esto sea masivo y que beneficie a las pymes”, agrega Álvarez.

De este modo, el primer diseño en salir al mercado será una cafetería móvil. Hay otro proyecto relacionado también con el rubro alimenticio y otro de transporte de vacunas, en el área de salud. Pero ya también existen convenios para llevar los vehículos Allegra a plantas industriales, no solo de minería, sino también a la agroindustria y a la refinería. La empresa fue seleccionada este año en los Torneos de Innovación Mininn Summit.

“En las mineras los guardias andan en carritos de golf como a 5 km/h en ruedas muy pequeñas. Los vehículos Allegra no solo servirán para transportar guardias, sino también insumos pequeños. La propuesta es para ambientes cerrados”, aclara Álvarez.Algunos municipios también han solicitado los servicios de Allegra para el comercio callejero. Uno en particular le pidió a Álvarez diseñar un modelo estándar para todos los negocios de la vía pública. “Y así tenemos un vehículo diseñado para 487 giros distintos”, explica. Es decir, el mismo prototipo se modifica un poco con el fin de adaptarse a diferentes contextos, desde cafeterías hasta carros de completos.

“A los municipios esto les quita el dolor de cabeza de la informalidad. Le dan a entender a la ciudadanía que se pagan impuestos y en un ambiente más limpio. Los carros de completo tradicionales tienen una placa de acero inoxidable que se pudre muy fácil. Pero por abaratar costos se convierte en un problema de salubridad”, añade.

Los modelos definitivos, con las correcciones adecuadas, serán presentados con fanfarria antes del inicio de la COP25 en Chile. Pero ya han vendido en verde. “Eso ya es un logro, porque es súper difícil que un producto nuevo, de una empresa poco conocida en esta clase de vehículos, lo haga. Hasta el vehículo más barato uno lo prueba, pero la necesidad es tal, que las empresas han quedado contentas con lo que les hemos ofrecido”, cierra el diseñador industrial.