Agenda 2030 / Cumbre del Clima

Las apuestas del gobierno para la COP 25: fijar meta de neutralidad de carbono, adelantar compromiso de mitigación y foco en océanos

El gobierno apuesta por mostrar compromisos concretos de acción climática de cara a la cumbre global del clima que se realizará en diciembre en Santiago, y que estará marcada por un llamado a la acción y compromisos concretos. Ayer en La Moneda se constituyó el Comité Asesor Presidencial para la COP 25 con representantes del mundo de las ideas, político, científico y académico, cuyo objetivo será asesorar en el desarrollo e implementación de la cita. De paso, se afirmó que la locación donde se desarrollará la cumbre ya está definida.

Jorge Molina Alomar | 9 Abr 2019 a las 6:30 am

“En esta cumbre COP 25 que tendremos en Chile vamos a tener que avanzar en que los países asuman compromisos más ambiciosos, más exigibles, porque el Acuerdo de París no es suficiente para evitar que el mundo siga transitando por un camino que puede terminar en tragedia”.

Con estas palabras, el Presidente Sebastián Piñera marcó ayer el rumbo que Chile le quiere dar a la próxima cumbre global del clima que se realizará en Santiago entre el 2 y el 13 de diciembre de este año, tras presentar en La Moneda el Consejo Asesor Presidencial para la COP 25 que comenzará a sesionar una vez al mes -en comités temáticos- para apoyar al gobierno en la realización de la cumbre.

Este comité está compuesto por la ministra de Medio Ambiente, Carolina Schmidt, quien presidirá la COP 25; el Canciller Roberto Ampuero y el ministro de Ciencia, Andrés Couve; los ex presidentes Ricardo Lagos y Eduardo Frei; los senadores Guido Guirardi y David Sandoval; los diputados Catalina Pérez y Sebastián Torrealba; el contralor Jorge Bermúdez; el presidente del Tribunal Ambiental de Santiago, Alejandro Ruiz; la intendenta Karla Rubilar, el ex ministro del Medio Ambiente Pablo Badenier, la subsecretaria de Turismo Mónica Zalaquett; y el vicepresidente ejecutivo de Corfo, Sebastián Sichel.

Por la academia y las ong´s lo integran Maisa Rojas, directora del CR2 de la U. de Chile; Chantal Signorio, directora de Puerto Ideas; Ricardo Bosshard, director de WWF Chile; Andrea Rudnick, directora ejecutiva del CR2; Jonathan Hertzfeld, CEO de FiiS; y Andrés Antivil, de la corporación Lonko Kilapang.

A ellos se suman Alfonso Swett, presidente de la CPC; Leonardo Maldonado, gerente general de Gulliver; Claudio Seebach, presidente ejecutivo de la Asociación de Generadoras de Chile; y Mónica Retamal y Álvaro Fischer de la Fundación Imagen de Chile.

“Lo que se ha planteado para esta reunión de fin de año (COP 25) es si somos capaces de tener una meta más alta y más grande para poder avanzar. En ese sentido, creo que estos son temas que nos tienen que convocar a todos los chilenos y chilenas (…) Por eso me parece tan importante una reunión como esta, y todos los que podamos colaborar nuestra obligación es hacerlo”, dijo ayer el ex Presidente Ricardo Lagos tras la cita que dio inicio a la comisión.

“El consejo que se convocó es súper diverso, tenemos desde el Contralor, los tribunales ambientales, ong´s, mundo académico, y eso creo que es una súper buena señal de que el Estado ve que cambio climático no es un problema ambiental sino que lo involucra de manera completa”

Maisa Rojas, directora del CR2 de la Universidad de Chile.

Por su parte, la directora del CR2, Maisa Rojas, destacó la convocatoria relevando que “el consejo que se convocó es súper diverso, tenemos desde el Contralor, los tribunales ambientales, ong´s, mundo académico, y eso creo que es una súper buena señal de que el Estado ve que cambio climático no es un problema ambiental sino que lo involucra de manera completa”.

Y en esto, agregó, tendrá un rol fundamental la futura Ley de Climático que debiera ser sometida a consulta pública en los próximos días: “Debiera provocar un gran acuerdo y que todos los actores dentro del Estado se den cuenta de qué significa esto, abordar el cambio climático de manera coherente, y ese es un acuerdo en el que también hay que involucrar a la ciudadanía. Uno espera que le de la consistencia a todo el Estado”.

Tras la cita, el presidente Piñera afirmó que ya se encuentra definido el lugar donde se realizará la COP 25 de Santiago. “Este jueves, en un gran acto acá en La Moneda, se va a anunciar el detalle de toda la implementación”, afirmó la ministra Schmidt.

Neutralidad de emisiones

En la primera reunión de esta instancia, se delinearon algunos de los temas en los que Chile buscará poner los énfasis en la COP 25. Aun cuando se trata de una negociación que opera como una continuidad de las cumbres anteriores, y dónde las discusiones vienen determinadas por las materias aún pendientes respecto de la implementación del Acuerdo de París, el país anfitrión, como presidente de la instancia, tiene la oportunidad de marcar algunos énfasis.

Uno de los objetivos que ya ha comenzado a ser delineado, y que fue adelantado por Piñera ayer al iniciarse el trabajo de la Comisión Asesora, fue el que Chile se transforme en carbono neutral. Es decir, que las emisiones netas del país sean equivalentes a cero, lo que se logra principalmente mediante la reducción del uso de combustibles fósiles.

“Esa meta, tal como estamos proyectándolo hoy día, debiéramos cumplirla hacia el año 2040, 2045”, afirmó Piñera. ¿Cómo se logra esto? Parte importante de ello se espera que ocurra mediante la descarbonización de la generación eléctrica, que hoy alcanza a un 40% de la matriz. En esta materia el gobierno culminó en enero la mesa creada con las generadoras, y el compromiso es que durante el primer semestre se establezca un cronograma para sacar a las unidades a carbón del sistema.

La actual Contribución Nacional Determinada (NDC) de Chile, presentada en 2015 para el Acuerdo de París, compromete una reducción de emisiones de GEI en un 30% al 2030 con respecto al 2007, y hasta un 45% al 2030 condicionado a financiamiento internacional.

Otro aspecto que contribuirá a esto es el avance hacia la electromovilidad y al transporte de baja emisión, como una forma de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero de este sector.

Este aspecto también fue enfatizado ayer por la ministra de Medio Ambiente, Carolina Schmidt, quien afirmó que la instrucción presidencial es que “tenemos que empujar el año de neutralidad de Chile, cuándo vamos a definir ese año de neutralidad en este proceso de transformación”.

Este es un compromiso que ya están realizando algunos países. La Unión Europea, por ejemplo, anunció pocos días antes de la realización del la COP 24, en Katowice, Polonia, que su objetivo es alcanzar las emisiones “cero” el año 2050, lo que implica reducir entre un 80% y un 100% las emisiones de gases de efecto invernadero. En febrero de este año, Costa Rica anunció que buscará ser el primer país en eliminar el uso de combustibles fósiles para el mismo año.

La idea del gobierno es anunciar una fecha para alcanzar la neutralidad de emisiones de carbono para Chile durante la COP 25 en Santiago, aunque también se baraja una segunda alternativa: establecer un año tope para el peak de emisiones del país. Es decir, cuándo llegaremos a un máximo, para a partir de esa fecha comenzar la reducción paulatina de las emisiones de gases de efecto invernadero.

“COP Azul”

La COP de este año estará marcada por un énfasis en buscar una mayor ambición en la acción climática de los países, y especialmente en sus compromisos de reducción de emisiones, que tienen que ser presentados en la próxima Cumbre del Clima que se realizará en 2020.

Para empujar esto, será clave una cumbre convocada para septiembre en Nueva York por el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, donde se revisarán los compromisos contraídos en París y diseñarán planes de desarrollo sostenibles más ambiciosos. El mensaje de Guterres al convocar a esta cita en mayo del año pasado fue claro: la “necesidad de adoptar medidas colectivas para apartar al mundo de ese camino que lleva al suicidio”. Ese fue el énfasis que intentó marcar Piñera ayer, y ese será el clima con que se iniciará la cumbre en Chile.

“Esta transformación a energías limpias con el desarrollo sustentable que estamos teniendo nos da este liderazgo azul, que es un liderazgo en movimiento para el desarrollo del mundo sustentable, y así nos ven de afuera. Por eso, desde un primer minuto nos preguntaron si la COP de Chile iba a ser azul, y nosotros hemos ratificado con fuerza que así será. Es una COP Azul”

Carolina Schmidt, ministra del Medio Ambiente.

Por ello, la idea del gobierno es mostrar liderazgo en esta materia como país anfitrión, y adelantar para fines de este año -un año antes- su contribución nacional (NDC, por sus siglas en inglés), el mecanismo por el cual los países comprometen sus metas de reducción de emisiones.

Junto con ello, uno de los sellos que ha buscado poner el gobierno es que esta cita sea conocida como la “COP Azul”, en referencia buscar generar un compromiso por la protección de los océanos y su rol en la mitigación del cambio climático, algo que hasta ahora se ha buscado impulsar en las últimas cumbres pero que aún no se ha logrado instalar de manera concreta en los acuerdos.

Se trata de un concepto que viene impulsado principalmente por ong’s ligadas a la conservación oceánica como PEW y de la iniciativa “Because the Ocean” -de la cual Chile forma parte desde su constitución-, un concepto que el gobierno ha empezado a hacer propio.

Chile tiene elementos que relevar en esta materia, como el liderazgo en la creación de áreas protegidas con más del 40% de su Zona Económica Exclusiva bajo protección oficial, lo que equivale a más de un millón de kilómetros cuadrados de océanos.

Esta decisión de adoptar el concepto de “COP Azul” es ratificado por la ministra Schmidt, quien afirma que bajo este concepto se agrupan otros como la electromovilidad.

“Esta transformación a energías limpias con el desarrollo sustentable que estamos teniendo nos da este liderazgo azul, que es un liderazgo en movimiento para el desarrollo del mundo sustentable, y así nos ven de afuera. Por eso, desde un primer minuto nos preguntaron si la COP de Chile iba a ser azul, y nosotros hemos ratificado con fuerza que así será. Es una COP Azul”, afirma.

¿Cómo se traduce esto en términos concretos de cara a las negociaciones de la COP? “Los océanos son un gran captador de CO2, pero estamos viendo que están perdiendo esta capacidad. El IPCC va a emitir su informe de este año sobre los océanos, y nosotros como país líder en protección de los océanos tenemos que ver cómo llevamos la acción de los océanos hacia su cuidado, y también cómo lo llevamos a contabilización su efecto mitigador, porque si no logramos hacerlo va a ser difícil que podamos convencer al mundo de avanzar en medidas de recuperación y protección de los océanos”, señala.