Agenda 2030 / COP25

La economía circular prepara su gran salto de cara a la COP26 de Glasgow

Aunque no fue el tema principal de la COP25 que se realiza en Madrid, la economía circular ha estado presente con fuerza en las conversaciones de la cita, y en los side events que se realizan en torno a la cumbre. Esto sumado al New Green Deal anunciado ayer por la Comunidad Europea, que busca darle un nuevo impulso como una solución efectiva para enfrentar el cambio climático. Hoy, la economía circular se perfila como una de las principales herramientas para cuando se tenga que pasar de los diagnósticos a la acción, a partir de la COP26.

Gustavo Guerra, desde Madrid | 12 Dic 2019 a las 6:00 am

Si bien no ha estado en la agenda de Greta Thunberg ni de Arnold Schwarzenegger, el tema de la economía circular ha estado presente en todos los rincones y pabellones que adornan el recinto que acoge la cumbre climática en IFEMA, Madrid. La incorporación de la economía circular en los NDC de los países (Chile lo incorporó en su anteproyecto), sumado al lanzamiento del New Green Deal que presentó la comunidad europea este miércoles, y que dentro de sus medidas promete la inyección de 100.000 millones de euros junto a un nuevo plan de acción en materia de economía circular, ha puesto a este nuevo modelo de desarrollo económico, ambiental y social en la primera línea de discusión en los distintos eventos paralelos que se están desarrollando en la COP25.

Y este martes, el vicepresidente de la Comisión Europea (CE) y líder del Pacto Verde Europeo, Frans Timmermans, entregó luces claras respecto de la urgencia con que se requiere su implementación en un Side Event organizado por la Fundación Eurochile y la Unión Europea.

“Mi intención no es entregarles un dibujo técnico, nuestra intención es darles una invitación… Si hacemos este compromiso tenemos que pensar qué significa para el 2040 o el 2030, lo que es a diez años de distancia, es casi mañana. Y esto ofrecerá la claridad a la industria, a los inversores y los bancos, de a dónde vamos, y que eso afortunadamente desencadene el nivel de inversión que es necesaria para escalar la acción climática a un nivel que traiga soluciones”.

Esta nueva hoja de ruta recuerda el momento que para los expertos gatilló la explosión de la economía circular en el mundo, que fue el Plan de Acción para la Economía Circular adoptado por la Comunidad Europea en diciembre de 2015.

A cuatro años de este plan maestro, sus 54 acciones ya han sido ejecutadas o se están ejecutando. Según cifras entregadas por la Unión Europa, la implementación de este plan ha contribuido a dar trabajo a más de cuatro millones de personas, lo que supone un aumento del 6% con respecto al año 2012.

Ya en 2016, las actividades circulares como la reparación, la reutilización o el reciclaje generaron -solo en Europa- un valor añadido de casi 147.000 millones de euros, y fueron objeto de una inversión de aproximadamente 17.500 millones de euros.

Según datos de la OIT, la economía verde puede generar 18 millones de empleos en el mundo, mientras que en América Latina tiene la capacidad de generar a menos 6 millones de puestos de trabajo basados en la economía circular.

La bajada chilena

Más alla de los números y de la efectividad del plan que se busca repotenciar con este nuevo pacto verde, la iniciativa original ya tuvo un impacto en Chile, como reconoce el director general de Medio Ambiente de la Comisión Europea, Daniel Calleja quien visitó nuestro país el año 2016 para hacer una bajada regional de la temática. Ese mismo año se aprobó la Ley REP y se exploraron nuevas oportunidades económicas en materia de residuos, buscando generar nuevos empleos y nuevas oportunidades de negocios señala.

Para el CEO de Neptuno Pumps, Petar Ostojic “la jugada del green deal es genial porque realmente habla en lenguaje político, y le hace entender a los políticos lo que nosotros le estamos tratando de decir técnicamente. En el caso particular de Chile y de América Latina creo que tendría un efecto muchísimo más grande que el europeo, porque -por ejemplo- en Chile tenemos la mejor energía renovable del mundo”.

Para Ostojic, la fuerza que tomó la economía circular en la cumbre climática que se está desarrollando en Madrid “es el golazo de la COP. Aunque la cita lamentablemente no tuvo en el título la economía circular, la conclusión fue que es parte importantísima de la solución para combatir el cambio climático (…) Esta es la COP de la economía circular, es el ´momento para actuar´, a través de la economía circular. Es ahora. No tengo dudas de que en la COP26 en Reino Unido va a ser el eje central”.

En esto, las cifras que entrega la ciencia indican que para que la temperatura global no se incremente en más de 2ºC se requiere una disminución de emisiones de un 2,7% anual. Y si queremos legar a la meta 1,5ºC esa cifra tienen que ser de un 7,6%. Y allí los países que producen las materias primas, los recursos naturales, tienen un rol clave que hasta ahora no está siendo considerado, pero que implican importantes emisiones de gases de efecto invernadero.

Y en el escenario actual de Chile, dice Ostojic, la urgencia de actuar rápido es mayor. Y también hay una oportunidad. “Lo que estamos viviendo en Chile, esta crisis social donde condenas a tu gente a tener empleos de baja calidad, puede ser combatida o mejorada con un plan agresivo de inversión en infraestructura verde, donde identifiquemos que somos una potencia mundial en energías verdes, en energía renovables, y hagamos una inversión para sacar al país de esta crisis”, afirma.

Hasta no hace mucho, cuando en Chile se hablaba de economía verde en un escenario de estabilidad económica, no siempre se entendía, dice Ostojic. “Hoy, cuando tienes una crisis social, la economía circular juega un rol mil veces más relevante, es mucho más simple de explicar la conexión que tiene lo social con lo ambiental, porque para resolver los dos tienes que hacer inversiones, tienes que generar empleos de calidad, están absolutamente interconectados, entonces ahora hay una sensibilidad mucho mayor del mundo político para entender la importancia de transitar a una economía circular”.

¿Qué viene ahora?

Para los negociadores y las principales autoridades chilenas, el tema de la economía circular no ha sido prioritario. El Artículo 6, la Alianza por la Ambición Climática y las agendas sectoriales de energía y transportes han copado la agenda de los medios que están cubriendo la COP. Sin embargo hay una sensación entre los seguidores de estas instancias clima que esta sería una de las últimas cumbres centradas en los diagnósticos respecto del cambio climático.

En palabras de la co-chair del International Resource Panel, Isabella Teicheira, las cumbres climáticas están transitando desde instancias que son diagnosticadoras y creadoras de políticas, a un nuevo tipo de COP que serán implementadoras. Y en ellas, afirma, el rol principal va a pasar desde las figuras políticas y gobiernos al rol que cumplirán las empresas y organizaciones enfocadas en la promoción global de la economía circular.  “Ya no basta con los países, necesitamos a otros actores”, señaló la ministra Schmidt en entrevista con el diario El País.

En este nuevo mapa, organizaciones como Ellen MacArthur Foundation (Inglaterra), el Circular Economy (Holanda) y el International Resource Panel, así como el Centro de Innovación y Economía Circular (CIEC), la Fundación Empresarial Eurochile y TriCiclos en Chile, corren con ventaja para ser los implementadores del futuro de la economía circular, porque llevan años desarrollando planes y programas de acción local en esta materia.

El espíritu de lo que viene lo resume perfectamente la directora ejecutiva de Circular Change y experta en hojas de ruta de Economía Circular, Ladeja Godina. “Puede que tu país no tenga tantos problemas ambientales como el resto del mundo, pero puedes partir con algo: buscar organizaciones que tengan buenas prácticas, o incluso puedes empezar tu propia tienda circular”

El camino a Glasgow ya empezó, aunque se logre el acuerdo o fracase el libro de reglas del Artículo 6, la ruta de la economía circular ya está trazada. Los actores están dispuestos para transformar a la capital del Escocia el próximo año en la COP de la Economía Circular.