Santiago Del Pozo, experto en arboricultura: “Ninguna comuna en Chile puede enorgullecerse de su arbolado urbano”
“En Chile estamos en la edad de piedra en gestión del arbolado urbano”, señala tajante Santiago del Pozo, Ingeniero forestal de la U, de Chile y ex director de CONAF en la región Metropolitana, quien acaba de publicar “Libro blanco de la poda de los árboles en la ciudad”. Junto a su mirada crítica sobre el arbolado urbano a nivel nacional, el especialista propone erradicar los antiguos parámetros que fundamentan la poda indiscriminada porque, dice, de ese modo se está desperdiciando el aporte de los árboles a la sostenibilidad de los centros urbanos. Sobre este tema y el proyecto de ley sobre la materia que se discute en el Congreso conversó Del Pozo con País Circular.
Frente a una deficiente gestión del arbolado urbano en Chile, el experto en la materia Santiago Del Pozo Donoso plantea un enfoque diferente para abordar la poda de árboles en las ciudades, sustentado en los nuevos conocimientos adquiridos a nivel global.
De este modo, dejando a un lado conceptos tradicionales, como la Compartimentación de la Descomposición de los Árboles (CODIT), el llamado Corte Correcto, que se realiza en el borde externo del cuello de la rama, y los Tipos de Poda, que corresponden a formas estandarizadas de cortar o quitar ramas en árboles frutales y vides, el ingeniero forestal propone un modelo de arbolado urbano basado en la vitalidad, la integridad y el vigor de los árboles.
Según indica el especialista, alrededor del 80% de los árboles de las comunas de Chile se poda indiscriminadamente. Esto, en contraposición al objetivo de conservar sanas las copas de los árboles, que proporcionan una serie de beneficios ambientales, sociales y económicos.
En la actualidad, se encuentra en trámite un proyecto de ley sobre Arbolado Urbano e Infraestructura Verde, que ingresó a la Cámara Alta en 2021, vía moción parlamentaria. En agosto pasado el Ejecutivo presentó una Indicación Sustitutiva y hoy permanece en Primer Trámite Constitucional.
Corresponde a una discusión impulsada en su origen por Santiago Del Pozo, quien espera que avance favorablemente en los próximos meses. “En 2014 empecé con el tema de que hacía falta una ley de arbolado urbano en Chile, que pusiera a disposición distintos productos que podían generar los servicios públicos y que esos productos quedaran a disposición de las municipalidades. Que había que fortalecer el trabajo de los municipios, entre ellos, la capacitación”.
“En ese intento, hubo gente que me creyó, que estuvo dispuesta a hacer gestión y en 2017 empezamos a conversar con diputados y senadores. Pero, al poco andar, hubo cuestionamientos, que no conocían lo que yo había escrito y gente por otro lado empezó a trabajar en hacer una propuesta de ley. Yo di un paso al costado”, afirmó el experto en arbolado urbano.
“El tema es que, en esa propuesta de ley, hablaban del Corte Correcto, de los Tipos de Podas y del CODIT. Por lo tanto, era una propuesta de ley para el pasado, que no servía hacia el futuro. Sin embargo, ahora surgió esta Indicación Sustitutiva que a mí me parece muy bien y que se puede mejorar”, recalcó Santiago Del Pozo, quien imparte cursos, capacitaciones y es autor de varios textos sobre arbolado urbano. El más reciente, publicado en noviembre.

“En 2014, empecé con el tema de que hacía falta una ley de arbolado urbano en Chile, que pusiera a disposición distintos productos que podían generar los servicios públicos y que esos productos quedaran a disposición de las municipalidades”.
-“Libro Blanco de la Poda de los Árboles en la Ciudad”, su última publicación, presenta una nueva aproximación para entender cómo funcionan los árboles, ¿qué plantea en particular?
En los últimos quince a diez años han surgido nuevos conocimientos sobre los árboles. De hecho, hay muchas investigaciones recientes que han venido a reforzar algunas ideas, pero a eliminar otras que son más antiguas. Una de las cosas más interesantes que ha ocurrido, es que en los años ’80 se creía que las defensas del árbol contra los patógenos eran de tipo físico. Entonces, surgieron modelos de defensa de los árboles contra patógenos que eran de tipo morfológico.
Pero después, a fines de los ’90, se descubrió que muchos árboles tenían sustancias que impedían que los patógenos se instalaran en ellos. En general, todos los árboles que tienen algún aroma o sustancia química, es por eso. Por ejemplo, el Eucalipto no tiene ese olor rico para que nosotros hirvamos su hoja cuando estamos resfriados. O el Sauce no tiene ácido acetilsalicílico para que tomemos aspirina. Lo tienen porque les sirve para defenderse de los patógenos.
Y ahora, producto del estudio del genoma humano, los investigadores hallaron que cuando los patógenos superan las barreras morfológicas y las barreras bioquímicas, las células que están al interior del árbol reaccionan, generan compuestos y se activan otros mecanismos, que son de tipo genético. Entonces, es equivalente a tener un sistema inmune.
El tema es que en Chile seguimos utilizando los conocimientos de los años ’60, ’70, ’80 y la gente que trabaja con árboles no tiene idea de esto. Entonces, esto lo explico en el libro. Y también explico que los principales conceptos que guían la poda de árboles urbanos, que son el CODIT, el Corte Correcto y los Tipos de Poda, no tienen fundamento alguno. Al contrario, trabajar en poda con esos conceptos arruina a los árboles. Esto, pese a que son los conceptos que se utilizan mayoritariamente en el mundo hoy día para fundamentar hacer poda.
-Si este conocimiento ya existe, ¿por qué no se aplica en el arbolado urbano?
Porque la gente que poda no quiere cambiar, las municipalidades no quieren cambiar. Lo que pasa es que tienen un sistema funcionando que les resulta cómodo. Ellos entienden que al podar, los árboles morfológicamente se recuperan y se rebrotan. Por lo tanto, no se cuestionan nada en especial. Ellos creen que tienen la razón y no la tienen.
A saber, hay tres tipos de poda. La poda forestal, que es para producir madera y que se realiza cada cierta cantidad de años. La poda agrícola, que se aplica todos los años en una cierta temporada y que, para mantener los árboles, para poder recoger la fruta, los árboles se jibarizan. Se les cortan siempre las ramas más altas. Y está la poda urbana, que produce sombra, belleza, oxígeno, humedad. El problema es que en el ámbito urbano necesitamos copas grandes, copas sanas.
Pero en el ámbito urbano se aplican el CODIT, los Tipos de Poda y el Corte Correcto. Entonces, el libro explica por qué debiéramos, si es necesario, podar los árboles de una manera distinta, que no los jibarice. Que no les corten las ramas en exceso, de modo que el árbol tenga una copa lo más sana posible. Solo así se producirán los múltiples beneficios -que son más de cuarenta- que los árboles urbanos son capaces de generar.
-En lugar de esos tres conceptos, ¿cómo debería abordarse la poda?
Lo que yo hago es cambiar el eje del trabajo que en las ciudades se hace con los árboles, señalar cuáles son los problemas desde un punto de vista del conocimiento actual y, finalmente, proponer un modelo nuevo. Un modelo que se basa en la vitalidad de los árboles, en su integridad y en su vigor, que son tres cosas distintas que también están muy estudiadas. En parte, lo que yo hago es juntar lo que hace un país con lo que hace otro y generar un modelo sencillo.
Antes de podar, es de toda lógica tener un mínimo de información. Y esa información tiene que abordar la vitalidad del árbol. Es decir, si el árbol no está fuerte o si el árbol tiene alguna complicación, no se puede podar. Se debe cuidar la integridad del árbol, de modo que mantenga una estructura similar a la que tiene por genética. O sea, no es llegar y cortar ramas como uno quiera. Y también hay que fijarse en el vigor de los árboles, que es su capacidad de respuesta frente a una intervención.

“Los principales conceptos que guían la poda de árboles urbanos, que son el CODIT, el Corte Correcto y los, no tienen fundamento alguno. Al contrario, trabajar en poda con esos conceptos arruina los árboles”.
-¿Cómo evalúa hoy la gestión del arbolado urbano en Chile?
Estamos en la edad de piedra. Que en Chile se usen los Tipos de Podas, el Corte Correcto y el CODIT, como pilares para podar árboles, es porque todavía estamos muy atrasados en la gestión del arbolado urbano.
De hecho, hay una costumbre de podar los árboles todos los años. En el mundo frutícola, es cierto, hay que podar los árboles todos los años para cosechar fruta. Pero en el ámbito urbano, los árboles no requieren ser podados todos los años. Por ejemplo, si un árbol está bajo el tendido eléctrico, desde el punto de poda que se utiliza hoy día, que son los tres metros hasta los seis o siete metros de altura, el árbol se demora cuatro, cinco o seis años en crecer toda esa distancia.
Entonces, perfectamente se pueden podar los árboles bajo el tendido eléctrico cada cinco años y nunca van a alcanzar los cables. No tienes que podarlos todos los años. Pero, inclusive, los árboles que no tienen ninguna interferencia hoy en día, igual son podados todos los años.
-Que sean podados sin necesidad alguna, ¿responde a un desconocimiento?
Es una costumbre. Y a la gente que trabaja podando árboles, las municipalidades no les ponen ningún requisito. Solamente saber manejar motosierra. Pero tampoco las municipalidades cuando licitan se pronuncian al respecto. Entonces, hay un problema en la licitación, pero también en las capacidades que tienen las personas que podan.
Ellos no entienden que si plantamos árboles en las ciudades, para que generen múltiples beneficios, resulta que el 90% de esos múltiples beneficios los genera la copa. Por ejemplo, el árbol urbano puede reducir hasta un 20% el calor en una ciudad.
Pero, inconsecuentemente, estamos gestionando la copa con los Tipos de Poda, de los cuales hay como 20 tipos distintos; está el terciado, el desmochado, el descabezado con tirasavia, etcétera. Y todos esos Tipos de Poda, lo que hacen es disminuir el tamaño de la copa, desde el 40% hasta su totalidad, dejando solamente el tronco, que es el desmoche. La aplicación de Tipos de Poda en árboles urbanos produce un daño irreparable en su estructura y fisiología.
Entonces, es curioso que por un lado la FAO, el gobierno y el Ministerio de Vivienda impulsen políticas de ciudades verdes. Y, por otro lado, estén las empresas podando con los Tipos de Poda. O sea, por un lado el discurso es muy bonito; pero, por otro lado, cuando vemos realmente qué pasa con los árboles, los están jibarizando. Y ese es el problema, esa es la realidad.

“En el mundo frutícola, es cierto, hay que podar los árboles todos los años para cosechar fruta. Pero en el ámbito urbano, los árboles no requieren ser podados todos los años”.
-¿Cuál es la situación del arbolado hoy día en las ciudades de Chile?
Resulta que si uno sale a recorrer Santiago, se encuentra con distintas situaciones. Hay árboles que son muy resistentes, porque tienen un ciclo de vida largo. Árboles que a los 100 años están en su mejor momento, porque recién están pasando de su etapa juvenil a su etapa adulta. Hay otros árboles que duran muy poco, no más de 60 o 70 años, por ejemplo los árboles más pequeños, como los Crespones o los Prunus, que son muy usados. Y entremedio, hay una serie de árboles que están siendo muy maltratados, que duran de 100 a 150 años. Entre ellos, el Quillay y el Peumo.
Lo que tenemos entonces es un capital ambiental, porque los árboles urbanos son un capital ambiental, pero que está envejecido y deteriorado, debido a la aplicación de conceptos erróneos o que son muy antiguos. Pero tenemos ese problema no solamente en Santiago, sino que en todo Chile. Ninguna comuna en Chile puede enorgullecerse de su arbolado urbano.
En Chile, no hay más de nueve o diez municipalidades que han hecho un censo de arbolado urbano, que saben en qué condiciones están sus árboles, que conocen qué árboles tienen, de qué especies son y que toman decisiones informadas utilizando esos datos. El resto, no tiene idea. Y podan los árboles todos los años. Es ridículo.
-Respecto al proyecto de ley sobre Arbolado Urbano e Infraestructura Verde, usted señala que la Indicación Sustitutiva se puede mejorar, ¿qué propone en esa línea?
Yo mandé una carta a la Comisión de Medio Ambiente del Senado, que dirige el senador Alfonso De Urresti y les propuse algunos puntos de mejora para poder introducir articulados en la ley. No modifiqué ningún punto de la Indicación. Pero propongo que la ley tome como conceptos rectores del manejo del arbolado, la integridad de los árboles, la vitalidad de los árboles y su vigor.
Que cualquier intervención que se quiera hacer considere estos tres aspectos, que es el paso mínimo. Es decir, no seguir podando por podar, porque es temporada de poda, porque la municipalidad paga, o porque si no lo podo, el vecino no va a quedar contento. Sino que empezar a utilizar conceptos que requieren información para tomar decisiones.
Luego, dotar a las municipalidades de un sistema de información, que es un mecanismo necesario; sobre todo para un municipio, pero también para los gobiernos regionales y los ministerios. Esto, con el fin de intercambiar información y hacer que las decisiones sean compartidas. Entonces, en la medida que el sistema se vaya poblando, vamos a poder tener un cierto control en la implementación de esta ley. Y ese sistema hoy día no existe, pero es necesario crearlo.
Después, propongo que prohíba los Tipos de Podas, porque el proyecto de ley, como está la Indicación Sustitutiva, prohíbe el desmoche, el terciado y la poda de cabeza de gato. Pero hay otro tipo de podas, por ejemplo, el descabezado con tirasavias, que es un desmoche; la poda severa, que es un desmoche; la poda intensiva, que es un desmoche. Entonces, no sacas nada con prohibir el desmoche, porque hay como seis o siete tipos más.
Otro tema que me preocupa son los bosques de quebradas. Resulta que en las quebradas, en todo Chile, en la Cordillera de los Andes y en la Cordillera de la Costa, hay bosques. Pero estos bosques están siendo invadidos por especies que son invasoras, no a nivel nacional, pero sí a nivel local.
-¿Qué consecuencias provocan esas especies invasoras en el ecosistema?
Por ejemplo, el Eucalipto a nivel nacional no es una especie invasora, porque se usa industrialmente. Pero si vas a Algarrobo, ves que todas las quebradas están plagadas de Eucaliptos. Y el Eucalipto, lo que está haciendo es desplazar la vegetación nativa.
O vas, por ejemplo a Chillán o a Temuco, y ves que los ríos están llenos de Acacia dealbata, que también está desplazando la vegetación nativa. Lo que pasa es que la Indicación Sustitutiva toma los humedales y las riberas de los ríos como zonas de arbolado urbano. Por eso les llamo la atención con respecto a eso.
Por otro lado, planteo crear un programa de investigación para analizar la vitalidad de los árboles, porque hace falta información. Si tuviéramos investigaciones y datos, podríamos recomendar, no tipos de podas, sino que formas de podas específicas para las especies nativas.
-Apunta a una mejora sustancial en varios aspectos, ¿confía en que el proyecto de ley se podrá robustecer?
Este proyecto de ley es mucho mejor de lo que había. Y además, le entrega algunas atribuciones al Servicio Nacional Forestal, en arbolado urbano, que ya son ley de la República.
Pero yo diría que lo que hay hoy día, en el proyecto de ley sustitutivo, habla de parques, de plazas y de áreas verdes, más que de arbolado urbano. O sea, el hecho de que prohíba el desmoche, la verdad es que tiene cero impacto. Porque lo que hoy día se usa es descabezado con tirasabia y todos los Tipos de Podas ya mencionados.
Lo que trato de decir es que el texto, así como está, aunque hace referencia a arbolado urbano, no está diciendo mucho. Y es ahí donde estamos tratando de incidir. Ojalá me escuchen. Ojalá me inviten a conversar.

“Los árboles urbanos son un capital ambiental, pero que está envejecido y deteriorado, debido a la aplicación de conceptos erróneos o que son muy antiguos. Pero tenemos ese problema no solamente en Santiago, sino que en todo Chile”.







