Pablo Silva, Gobernador de O’Higgins: “Hablar de medio ambiente es hablar de calidad de vida, justicia territorial y futuro”
Durante el primer trimestre de este 2026, toda la región de O’Higgins contará con planificación climática, lo que permitirá tomar acciones concretas, con pertinencia territorial, para enfrentar problemas como la escasez hídrica, el aumento de las olas de calor, la erosión costera y la presión sobre el suelo rural. Este logro ha sido impulsado en buena medida desde la Gobernación Regional, encabezada por Pablo Silva Amaya, quien ha puesto los temas ambientales en el centro de su agenda. En entrevista con País Circular, la autoridad aborda, entre otros tópicos, los Planes de Acción Comunal de Cambio Climático y la Estrategia Regional de Residuos Sólidos Domiciliarios y Economía Circular, lanzada a fines del año pasado.
Conocida por su mina de cobre El Teniente, por sus valles viníferos, su producción frutícola, playas que convocan a surfistas de todo el mundo, entre muchas otras atracciones, la Región de O’Higgins no es ajena a la triple crisis medioambiental que aqueja a todo el planeta: cambio climático, pérdida de biodiversidad y contaminación. En concreto, en el territorio, se traduce en una severa escasez hídrica, fragilidad de ecosistemas como humedales y zonas costeras, así como en mala calidad del aire y una ineficiente gestión de los residuos. Así lo explica el Gobernador Regional de O’Higgins, Pablo Silva Amaya (PS), quien se encuentra en su segundo periodo en ese cargo de elección popular.
Para hacer frente a esos desafíos ambientales, la autoridad regional ha puesto un sello verde a su administración, impulsando la colaboración y el financiamiento para iniciativas que apunten a aumentar la resiliencia en cada una de las 33 comunas que componen la región. “Cuando hablamos de medio ambiente, estamos hablando de calidad de vida, de justicia territorial y de futuro”, resume Pablo Silva.
En esa línea, a fines del año pasado el GORE de O’Higgins presentó la Estrategia Regional de Residuos Sólidos Domiciliarios y Economía Circular 2024-2036, que “responde a una necesidad urgente de revertir un modelo de gestión predominantemente lineal, basado en la recolección y disposición final, por uno centrado en la prevención, valorización y cierre sustentable de ciclos de materiales, con participación activa de todos los actores territoriales”, según indica el mismo documento.
Asimismo, ha impulsado la elaboración de los Planes de Acción Comunal de Cambio Climático, al tiempo que avanza en un Plan Regional de Acción Climática. “Durante el primer trimestre de este año toda la región contará con planificación climática, siendo el único Gobierno Regional del país que ha financiado completamente este proceso”, subraya el gobernador Pablo Silva Amaya, quien en esta entrevista con País Circular ahonda en estos instrumentos de planificación destinados a abordar los problemas ambientales a nivel regional.
“El cambio climático ya es una realidad en la Región de O’Higgins. La escasez hídrica, el aumento de las olas de calor, la erosión costera y la presión sobre el suelo rural están afectando directamente a las personas, a la producción de alimentos, a nuestros ecosistemas”.

-¿Cuáles son los principales problemas ambientales de la Región de O’Higgins?
La Región de O’Higgins enfrenta problemas ambientales que no son nuevos, pero que hoy se han vuelto más evidentes y urgentes. Hablamos de desafíos estructurales que se manifiestan de manera distinta en cada territorio, pero que comparten un mismo origen: una presión creciente sobre nuestros recursos y ecosistemas.
Entre los principales problemas están la contaminación atmosférica por MP10 y 2,5, la gestión de residuos, escasez hídrica, presión sobre el suelo rural producto de las parcelaciones, malos olores, contaminación de cuerpos de agua y la pérdida de biodiversidad, especialmente en ecosistemas frágiles como humedales y zonas costeras.
Esto no es solo lo que dicen los estudios. Es lo que nos transmiten los alcaldes, los equipos municipales y las comunidades cuando recorremos la región. Son problemas que afectan la vida cotidiana de las personas, sobre todo en el mundo rural, y que requieren respuestas desde el liderazgo regional.
-De todas esas situaciones, ¿cuáles están priorizando desde el GORE y por qué?
Desde el Gobierno Regional hemos tomado la decisión de priorizar aquellas situaciones que tienen impacto directo en la calidad de vida de las personas y que, si no se abordan ahora, van a profundizar desigualdades territoriales en el futuro.
Por eso estamos poniendo el foco en la gestión de residuos, la adaptación al cambio climático, el conocimiento y gestión de humedales rurales, la seguridad hídrica, en la necesidad de fortalecimiento de la gestión ambiental de los municipios. Son ámbitos donde el Gobierno Regional puede y debe jugar un rol articulador, anticipándose a las crisis y apoyando a las comunas con soluciones concretas.
Nuestra convicción es que no hay desarrollo regional posible si no enfrentamos de manera decidida los problemas ambientales que hoy afectan a nuestras comunidades.
-¿Por qué el Gobierno Regional que Ud. dirige le está dando esta prioridad a los temas ambientales?
Los temas ambientales están en el centro de nuestra agenda regional. No los entendemos como un área más, sino como un eje transversal del desarrollo. Así lo establece la Estrategia Regional de Desarrollo 2024-2036, que reconoce que la sostenibilidad ambiental y la resiliencia climática son condiciones básicas para el bienestar, la salud y la economía regional.
Cuando hablamos de medio ambiente, estamos hablando de calidad de vida, de justicia territorial y de futuro. Por eso, para este Gobierno Regional, estos temas no son secundarios ni accesorios, son estratégicos.

“Creemos que no bastaba con buscar otro lugar donde botar la basura. Necesitábamos una hoja de ruta regional, con visión de largo plazo, que nos permitiera reducir la dependencia de los rellenos sanitarios y avanzar hacia un modelo basado en la economía circular”.
Residuos: “¿Qué va a pasar si no actuamos ahora?”
-¿Cómo surgió la Estrategia Regional de Residuos Sólidos Domiciliarios y Economía Circular?
Esta Estrategia surge porque la forma en que estamos gestionando nuestros residuos ya no es sostenible. Hoy, prácticamente todos los residuos de la región terminan en rellenos sanitarios, con poca reducción en origen, baja valorización y costos cada vez más altos para los municipios.
Este escenario se vuelve especialmente crítico si consideramos el cierre proyectado del Relleno Sanitario La Yesca, en Requínoa, que recibe cerca del 67% de los residuos de la región, más de 285 mil toneladas al año, y cuya vida útil se proyecta hasta 2028. Esa realidad nos obligó a anticiparnos y hacernos una pregunta muy concreta: ¿qué va a pasar con los residuos de O’Higgins si no actuamos ahora?
Creemos que no bastaba con buscar otro lugar donde botar la basura. Necesitábamos una hoja de ruta regional, con visión de largo plazo, que nos permitiera reducir la dependencia de los rellenos sanitarios y avanzar hacia un modelo basado en la economía circular.
En ese marco, el Gobierno Regional impulsó este instrumento y también estamos trabajando en el desarrollo de un Centro de Tratamiento Integral de Residuos, como una solución regional pensada para las 33 comunas. Esta es una decisión estratégica para evitar una futura crisis ambiental y sanitaria, y para modernizar la gestión de residuos en la región.
-¿Cómo fue el proceso de elaboración?, ¿incluyó participación de las comunidades?
Desde el inicio tuvimos claro que esta Estrategia no podía hacerse desde un escritorio. Se desarrolló un proceso participativo amplio, con municipalidades, servicios públicos, organizaciones y actores locales en las tres provincias de la región, tanto de manera presencial como telemática.
Creemos firmemente que las políticas públicas solo funcionan cuando se construyen desde el territorio y con los gobiernos locales como protagonistas. Esa fue la lógica que guio todo el proceso.
-Una vez presentada la Estrategia, ¿cuáles son los siguientes pasos?, ¿en qué etapa está actualmente?
La Estrategia fue lanzada en octubre de 2025, está pensada para implementar en un proceso de corto, mediano y largo plazo, con etapas progresivas hasta el año 2036. Hoy estamos en una fase clave de ordenamiento institucional, fortalecimiento de capacidades y preparación de proyectos, para luego avanzar en pilotos, escalamiento y monitoreo.
Nuestro foco como Gobierno Regional está puesto en acompañar a los municipios, articular financiamiento y asegurar que las metas se traduzcan en acciones concretas, no solo en buenas intenciones.
-¿Cuál es el objetivo general y cuáles los resultados esperados?
El objetivo es claro: reducir la cantidad de residuos que generamos y aumentar de manera significativa su valorización, avanzando hacia un modelo de economía circular donde participen la ciudadanía, los municipios, el sector privado y el Estado.
Al 2036 esperamos, entre otros resultados, alcanzar un 30% de reciclaje y valorización, gestionar más de 127 mil toneladas anuales de residuos reciclables y cerca de 60 mil toneladas de residuos orgánicos, recuperar sitios con disposición ilegal, impulsar el compostaje y generar empleos verdes asociados a esta nueva economía.
“El Gobierno Regional dispuso financiamiento y apoyo técnico directo para que las 33 comunas de la región elaboren sus Planes de Acción Comunal de Cambio Climático. 29 requirieron de este apoyo. Esto incluye diagnósticos, participación ciudadana, definición de medidas y acompañamiento hasta la aprobación de los planes en los concejos municipales”.

El cambio climático ya es una realidad en O’Higgins
-¿Cuáles son las principales vulnerabilidades identificadas frente al cambio climático?
El cambio climático ya es una realidad en la Región de O’Higgins. La escasez hídrica, el aumento de las olas de calor, la erosión costera y la presión sobre el suelo rural están afectando directamente a las personas, a la producción de alimentos, a nuestros ecosistemas, etc.
Estas dinámicas golpean con fuerza y se expresan de manera diferenciada en la región, profundizando desigualdades entre comunas y ponen en riesgo ecosistemas clave como humedales y dunas.
Como Gobierno Regional hemos asumido que enfrentar el cambio climático es una responsabilidad política, que requiere planificación, liderazgo, recursos y una mirada profundamente territorial.
-¿Cómo han avanzado en la construcción de los Planes de Acción Comunal frente al CC?, ¿cómo apoya el GORE a las comunas?
Hemos asumido un rol activo a través del Comité Regional de Cambio Climático, coordinando y apoyando a las comunas para que ninguna quede atrás. El Gobierno Regional dispuso financiamiento y apoyo técnico directo para que las 33 comunas de la región elaboren sus Planes de Acción Comunal de Cambio Climático. 29 requirieron de este apoyo.
Esto incluye diagnósticos, participación ciudadana, definición de medidas y acompañamiento hasta la aprobación de los planes en los concejos municipales. Gracias a esta decisión, durante el primer trimestre de este año toda la región contará con planificación climática, siendo el único Gobierno Regional del país que ha financiado completamente este proceso.
-¿Qué iniciativas concretas se contemplan a nivel local para la mitigación y adaptación?
La acción climática debe verse en los territorios. Por eso, cada plan comunal incorpora iniciativas concretas, con foco en la mitigación y adaptación.
Hablamos por ejemplo de proyectos de gestión hídrica, residuos, eficiencia energética, restauración de ecosistemas, viveros municipales, refugios climáticos para enfrentar olas de calor y fortalecimiento de capacidades locales. La idea es que los planes se transformen en proyectos reales, con impacto directo en la calidad de vida de las personas. Adicionalmente a ello, en el GORE contamos en el 8% comunitario con una línea específica de financiamiento de proyectos medioambientales para organizaciones y municipalidades.
-¿En qué está la elaboración del Plan Regional de Acción Climática?
Inicialmente este Plan Regional de Acción Climática de O’Higgins era dirigido por el Ministerio del Medio Ambiente, sin embargo, con la Ley Marco de Cambio Climático, este instrumento pasó a ser responsabilidad directa del Gobierno Regional. Y era necesario fortalecer su conducción política y su bajada territorial.
Por eso hoy estamos en proceso de actualización del Plan Regional, tomando como base los Planes de Acción Comunal, para construir un instrumento realmente conectado con las realidades locales y con una cartera concreta de proyectos. Nuestro objetivo es que la acción climática regional se traduzca en soluciones reales para las personas, con un liderazgo regional claro y cercano.








