Encuesta Pulso Circular 2025 evidencia brechas en la implementación y ejecución de la economía circular en Chile
Sondeo que evaluó el estado de la economía circular en 2025, a partir de la opinión de los actores vinculados con el tema, arrojó que el 62% considera que los avances durante el año pasado fueron “bajos” y “muy bajos”.
Los resultados de Pulso Circular, una iniciativa conjunta de País Circular y Ambidextro, fueron presentados en un seminario web por el director ejecutivo de esta consultora, Andree Henríquez, y comentados por la gerenta general de Acción Empresas, Constanza Pantaleón; y por el director de Ecodiseño.cl, Alejandro Chacón. “Estos datos nos permiten conocer la mirada de quienes están conduciendo estratégicamente las instituciones hacia la circularidad”, comentó Henríquez en alusión a que el 46% de los encuestados ocupa cargos de alta dirección en entidades tanto privadas como públicas.
Un interesante debut tuvo la encuesta Pulso Circular, destinada a evaluar cómo se percibe el estado de avance de la Economía Circular en el país, especialmente entre quienes toman las decisiones en entidades tanto privadas como públicas. La versión 2025 del sondeo evidenció la existencia de brechas en la implementación y ejecución de este modelo, por ejemplo, en la incorporación de la circularidad en la estrategia empresarial, en la disponibilidad de las capacidades técnicas, y en la colaboración formal, entre otros.
La encuesta Pulso Circular 2025, una iniciativa conjunta de Ambidextro y País Circular, fue aplicada de manera online entre el 1 y el 23 de diciembre pasado, y sus resultados fueron presentados el jueves 22 de enero en un seminario web. En el evento, el director ejecutivo de la consultora de Economía Circular Ambidextro, Andree Henríquez, estuvo a cargo de exponer los detalles metodológicos, así como los hallazgos, que posteriormente fueron comentados por la gerenta general de Acción Empresas, Constanza Pantaleón, y por el director de Ecodiseño.cl, Alejandro Chacón.
El seminario “Economía Circular en Chile: datos, brechas y desafíos para avanzar en circularidad” fue moderado por Pablo Badenier, exministro del Medio Ambiente y cofundador de País Circular, quien destacó la importancia de levantar datos mediante esta encuesta, “probablemente la primera de muchas, que nos permitirán irle tomando el pulso, como dice su nombre, a cuán circular es el país, qué debemos hacer, cómo podemos impulsar la mayor circularidad en empresas, en instituciones, en conducta ciudadana, etc.”
Al comenzar su presentación, Andree Henríquez precisó que el objetivo fue “evaluar el estado de avance de la economía chilena en 2025 -ese año en particular, no una evolución general- a partir de la opinión de actores vinculados a la sostenibilidad y la economía circular”.
En ese sentido, detalló que, aunque el universo fue bastante superior, las encuestas validadas fueron 293, que estaban completas y habían sido respondidas por personas que se ajustaban al perfil considerado. A modo de caracterización, explicó que la mayor parte de los participantes corresponden a la región Metropolitana (54,3%), seguida por Valparaíso (8,2%).
Por otra parte, Henríquez comentó que “la participación del sector empresarial en la encuesta nos ha llenado de satisfacción. Tenemos un 54,9% de respuestas que vienen del sector, seguido por el sector público, con un 13,7%, y luego un 10,6% de instituciones de educación superior, que incluye universidades, institutos profesionales, CFTs y otros”. Esto era importante, apuntó, “para entender cómo los representantes del sector empresarial están viendo el avance de la economía circular”.
Asimismo, destacó que el 46% de los encuestados ocupan cargos de alta dirección (jefaturas, gerencias, etc.) en las instituciones en las que trabajan; y un 26% tiene cargos de coordinación, supervisión intermedia y gestión táctica. “O sea, un 72%, pertenecen a cargos que toman decisiones dentro de la organización (…) lo que nos permite tener una mirada desde quienes están conduciendo estratégicamente las instituciones -sean privadas, públicas, no gubernamentales, etc.- hacia la circularidad”.
También se pidió a los encuestados que indicaran cuál era su nivel de conocimiento de economía circular, ante lo cual 51% reconoció un grado “alto” o “muy alto”, mientras que 39,2lo calificó como “moderado”. De este modo, se garantiza que quienes respondieron “conocen conceptos, aplicaciones, etc., que eran necesarias, lo que otorga una muy buena base para lo que significaron las preguntas más específicas”, comentó Andree Henríquez, exdirector ejecutivo de CircularTec y exdirector de investigación de la Universidad de Chile.

“Uno esperaría que la percepción de quienes responden fuese mejor, considerando que nuestro país que ha tenido un liderazgo en los últimos años en materia de economía circular. Pero esto es lo que nos han respondido (…) y hay que observar cómo seguimos avanzando y qué tenemos que hacer para seguir avanzando”.
Resultados
Posteriormente, el director ejecutivo de Ambidextro procedió a detallar los resultados de la encuesta Pulso Circular 2025, donde uno de los resultados más llamativos es que el 62% considera que el avance de la circularidad en el país durante el año pasado fue “bajo” (58%) o “muy bajo” (4,1%). “Uno esperaría que la percepción de quienes responden fuese mejor, considerando que nuestro país que ha tenido un liderazgo en los últimos años en materia de economía circular. Pero esto es lo que nos han respondido (…) y hay que observar cómo seguimos avanzando y qué tenemos que hacer para seguir avanzando”.
Las expectativas para 2026 son un poco mejores, con un 65% que cree que este año los resultados van a ser “moderados” y 6,1% considera que serán altos, esto es 1% más que para 2025, explicó Andree Henríquez.
“¿Cuáles son algunos elementos que podrían explicar esta evaluación 2025 y la proyección 2026? Lo primero, es que tenemos algo que podríamos denominar un compromiso sin despegar”, dijo el especialista. Luego explicó que, cuando se pregunta por el nivel de compromiso que demuestra la alta dirección de empresas chilenas respecto a presupuestos, recursos y liderazgo para impulsar la transición, básicamente todavía no se consolida: 53% considera que la alta dirección posee un compromiso “moderado” en la transición hacia la circularidad, y un 34,5 cree que es “bajo”.
En segundo lugar, 67% percibe que las empresas poseen una “baja” (9,9%) o “muy baja” (56,7%) integración de la economía circular en sus estrategias. Es decir, consideró el ejecutivo de Ambidextro, esto aún es marginal, y es un resultado que se debe observar con cuidado, porque se “al definir la estrategia empresarial estamos definiendo muchos aspectos del modelo de negocio, de los presupuestos y de la proyección de largo plazo”.
“Nos tiene que convocar a pensar por qué no se integra más y, lo más importante, cómo integrarla más dentro de las estrategias empresariales”.
Entre otros resultados respecto a la situación de las empresas en particular fueron que 65% ve un avance “bajo” o “muy bajo” en la implementación de modelos de negocio circulares; 71% percibe una priorización “baja” o “muy baja” del uso de residuos/materiales secundarios; y para el 70% la evidencia de creación de valor tangible (ahorros/ingresos) con la economía circular se percibe como “baja” o “muy baja”.
Por otra parte, hubo preguntas destinadas a evaluar cómo se observa el ecosistema circular, si facilita o no el avance de este modelo. Al respecto, 68% evaluó que el nivel de competencias técnicas en el mercado laboral es “bajo” o “muy bajo”, mientras que la oferta para la formación de capacidades en la materia es percibida principalmente como “moderada” (49%). “Si bien la oferta existe, hay una percepción de que no alcanza, que hay una brecha formativa que tenemos que cubrir, entonces, ¿hacia dónde tiene que evolucionar la oferta formativa en economía circular en los distintos niveles?”, reflexionó Andree Henríquez.
Sobre el marco regulatorio actual (Ley REP y otras normativas), se preguntó ¿qué tan efectivo es para incentivar la inversión y adopción de prácticas de economía circular en Chile?, frente a lo cual 50,5% dijo que es moderadamente efectivo, 32,4% dijo “bajo”, y 7,2% “alto”. Solo 1,4% opinó que es “muy alto”. De manera similar fueron las reacciones ante la consulta de ¿cómo calificaría el rol que ha tenido el sector público en el impulso de la economía circular en Chile?: 50,9% lo consideró “moderado”, 30, 7 “bajo” o “muy bajo”, y 18,5% “alto” o “muy alto”.

“Tenemos que tomar un impulso, nos tenemos que convencer y hacer un cambio radical, y en eso todos los actores tenemos algo que hacer, cada uno en su casa, en las empresas, en el gobierno, en las ONG, en las organizaciones de comunicación, etc. Tenemos que salir de ese rango de moderado y avanzar”.
Ley REP, marcas y conclusiones
En preguntas más específicas relacionadas en gran parte con la Ley REP, un elevado 59,7% de los encuestados dijo que el “bajo” el grado de desarrollo de la colaboración formal entre empresas, proveedores, clientes u otras industrias para cerrar ciclos de materiales (simbiosis industrial)? “Esto no es menor, considerando que este año cumplimos una década de la Ley REP, y tenemos a los reglamentos funcionando hace dos años, por lo tanto, nos abre una conversación interesante de cuál es el marco regulatorio que acelera la circularidad y que es necesario. Creo que 2026 podría ser un buen momento para pensar o repensar cómo estas regulaciones realmente no son una coraza de fuerza, sino un impulsor que necesitamos a nivel de las empresas para la circularidad”, sostuvo el director de Ambidextro.
Además, evaluaron como mayormente “moderado” tanto el aporte de los Sistemas de Gestión (47,1%), como el avance de la capacidad de la infraestructura industrial de valorización (reciclaje, compostaje, logística inversa) para avanzar en circularidad (53,9%).
Asimismo, se preguntó a los encuestados cuáles eran las marcas que más asocian con la Economía Circular, donde apareció en primer lugar Aceros AZA, seguido de CMPC, Coca-Cola, CCU y ReSimple.
A modo de conclusión, entre otros aspectos Andreé Henríquez destacó que los resultados de la Encuesta Pulso Circular 2025 develan al menos dos grandes brechas, una empresarial y otra sistémica. La primera se evidencia en un compromiso “moderado” que no se traduce en estrategia ni en modelos de negocio; y la segunda, abarca el mercado laboral y talentos, una colaboración aún escasa y falta de proveedores locales, lo que limita el escalamiento.
Asimismo, concluyó que “en términos de estrategia y gobierno tenemos un momento crítico de revisión. (…) Mientras que, en capacidades y alianzas, obviamente que tenemos que cerrar brechas de talento con cuádruple hélice, vinculación gobierno-empresa-academia-sociedad, y activar las colaboraciones de cadenas locales y también nacionales para que esto avance”.

“La sostenibilidad es un habilitante para el crecimiento”
Al momento de comentar los resultados arrojados por Pulso Circular 2025, la gerenta general de Acción Empresa, Constanza Pantaleón, analizó el hecho de que el 62% evalúa el avance en circularidad como bajo o muy bajo. “Es muy importante este dato, porque tenemos regulaciones, tenemos leyes, hemos tenido distintos instrumentos, reglamentos -mejores, peores, que tenemos que hacerle ajustes-, que hay sectores prioritarios, otros que no, pero igual se siente que el avance es poco. Nosotros percibimos que necesitamos aplicaciones más concretas, y en Acción Empresas tenemos experiencias concretas: hemos impulsado Acuerdos de Producción Limpia (APL) específicos para temas de economía circular”.
“Vemos que efectivamente las empresas, de repente, ven esto como una cosa muy grande, muy lejana y que falta la aplicación concreta (…) Claramente los APL han mostrado que, si tenemos una hoja de ruta clara, más empresas se suman y logran entender cuáles son los impactos, los beneficios, las mejoras, el resultado concreto en un plazo concreto. Hoy día las empresas necesitan eso, necesitan datos concretos, resultados concretos que mostrar para efectivamente impulsar y hacer las inversiones necesarias en esta materia”, dijo Pantaleón, ingeniera civil industrial con mención en Medio Ambiente.
La ejecutiva recordó que Acción Empresas representa en Chile al Consejo Mundial para el Desarrollo Sostenible, y destacó que ese organismo plantea que avanzar significativamente en la economía circular es clave para que, al 2050, “seamos capaces de tener un planeta que nos sostenga a los 9.000 millones de personas o más que seremos en ese momento, y donde podamos tener todos un buen vivir dentro de los límites planetarios”.
Asimismo, apuntó que el contexto internacional actual no favorece el compromiso de la alta dirección para pasar del discurso a la acción. “Hemos estado en un periodo mundial -y seguiremos ahí- con un movimiento muy agresivo contra los temas de sostenibilidad, y eso ha significado un desafío mayor para las áreas que nos dedicamos a estos temas. Ya no basta con el discurso, tenemos que llegar a las cosas concretas, al dato concreto, para que las empresas realmente incorporen en el centro del negocio estas temáticas. Que el gerente general vea concretamente el beneficio para su negocio. La tensión en sostenibilidad que hemos tenido en los últimos años nos lleva a eso, porque nos hacen cuestionamientos que quizás antes no nos hacían y es una tarea que tenemos que imponernos entre nosotros”.
Otro de los hallazgos que destacó la gerenta de Acción Empresas fue lo relativo a la mirada sobre los residuos, donde 71% ve una baja priorización de su uso como materias primas secundarias: “Sin esa sensibilización, de entender que los residuos pueden ser un producto y un insumo para nuestras operaciones, también vamos a tener una brecha”.
Finalmente, Constanza Pantaleón reflexionó sobre el nuevo ciclo político, donde el foco va a estar puesto en el crecimiento, y sostuvo que “tenemos el deber de recordar que el desafío no es sólo recuperar la inversión, la productividad, el dinamismo económico, sino que hacerlo de manera sostenible. Recuperar la conciencia de que la sostenibilidad no es un freno, sino un habilitante para el crecimiento, un habilitante para que las empresas puedan crecer de manera sólida, y este tipo de discusiones sobre la economía circular son centrales. Demostrar que esto es parte de lo habilitante para efectivamente desarrollarnos y crecer sosteniblemente, incluso en contextos complejos internacionales y nacionales”.

“Tenemos el deber de recordar que el desafío no es sólo recuperar la inversión, la productividad, el dinamismo económico, sino que hacerlo de manera sostenible. Recuperar la conciencia de que la sostenibilidad no es un freno, sino un habilitante para el crecimiento”.
“No se puede reaccionar de manera moderada”
En su intervención, el director de Ecodiseño.cl, Alejandro Chacón, sostuvo que esa sensación de que la economía circular recién está tomando velocidad es algo que ha visto desde hace mucho, pero, a pesar de eso, cree que es posible el cambio. “Llevo 20 años trabajando en esto, viendo la dificultad que tiene realizar una transformación como esta porque, cuando hablamos de economía circular en realidad estamos hablando de un cambio cultural muy grande, que es un desafío enorme”.
Sin embargo, recordó que en Chile existen “experiencias de cambios culturales radicales”, que han sido “sobresalientes”, como lograr que se respeten los pasos de cebra, el uso del cinturón de seguridad, no bloquear el lado izquierdo de las escaleras mecánicas y, últimamente, los avances en la separación de los residuos, entre otras cosas.
Pero, por otra parte, Alejandro Chacón subrayó que es momento de poner el acelerador. “En la presentación que hizo Andree vimos que la palabra que más destaca es ‘moderado’, hay una valoración moderada. Pero lo que ocurre es que se nos está cayendo el planeta, y si uno está en esa realidad, no puede reaccionar de manera moderada (…) Lo acabamos de ver en los incendios; uno no puede actuar moderado, hay que arrancar o, mucho mejor, hacer acciones preventivas”.
“Tenemos que tomar un impulso, nos tenemos que convencer y hacer un cambio radical, y en eso todos los actores tenemos algo que hacer, cada uno en su casa, en las empresas, en el gobierno, en las ONG, en las organizaciones de comunicación, etc. Tenemos que salir de ese rango de moderado y avanzar”, enfatizó el director ejecutivo de Ecodiseño.cl, consultora que desarrolla diplomados sobre esta temática en conjunto con la Escuela de Ingeniería de la Universidad de Chile.
Por otra parte, respondiendo una de las consultas de los participantes del seminario, Chacón comentó que se requiere actualizar la definición de economía circular que se está usando en el país.
“Lamentablemente, nos seguimos moviendo en una definición muy antigua, donde la economía circular se centra en el manejo de residuos. Eso estaba bien cuando se inventó la economía circular, hace 40 años, pero eso ya cambió radicalmente. (…) La economía circular se trata de la prevención de los residuos, no el manejo de los residuos”.
En este sentido, el especialista recordó que el desafío es pasar a una visión de la economía que integre tres grandes principios: prevención, mantención del valor, y regeneración. “La regeneración, recuperar las capacidades regenerativas de los ecosistemas tiene que estar en la base. Porque si no, no hay nada; no hay agua, aire, alimento, ni economía”, concluyó.
En este link puedes descargar la encuesta https://www.paiscircular.cl/wp-content/uploads/2026/01/Copia-estudio-Pulso-2025.pdf
El seminario web completo se puede ver en el siguiente enlace







