Biodiversidad / OMM

Objetivo de la Cumbre sobre las Regiones de Alta Montaña: aumentar la resiliencia al clima y a los desastres

“La aceleración del retroceso de los glaciares y la disminución del hielo y del manto de nieve son quizás la muestra más patente del cambio climático. Se ha acelerado la fusión de 31 grandes glaciares, especialmente durante las dos últimas décadas”, ha declarado el Secretario General de la OMM, Petteri Taalas.

País Circular | 29 Oct 2019 a las 12:26 pm

Las montañas más altas del mundo —de los Andes a los Alpes y del Tercer Polo a los trópicos—, se están viendo muy afectadas por el cambio climático, cuyos efectos están extendiéndose a algunas de las zonas más densamente pobladas de la Tierra. La rápida fusión de los glaciares constituye una fuente de agua dulce para los principales ríos del mundo. Esos ríos son vitales para los seres humanos, los ecosistemas, la agricultura y la industria, y sirven además como medio de transporte.

Las predicciones meteorológicas y los servicios de gestión climática y de ordenación de los recursos hídricos suelen resultar insuficientes, por lo que peligros como los desbordamientos repentinos de lagos glaciales y los deslizamientos de tierras acaban sistemáticamente con medios de subsistencia y vidas humanas.

Por ello, la Organización Meteorológica Mundial y un gran número de asociados van a celebrar una Cumbre sobre las Regiones de Alta Montaña del 29 al 31 de octubre. La Cumbre congregará a más de 150 partes interesadas de todo el mundo con el fin de determinar medidas prioritarias encaminadas a apoyar un desarrollo más sostenible, la reducción del riesgo de desastres y la adaptación al cambio climático, tanto en las zonas de alta montaña como aguas abajo. Tal fin requiere una hoja de ruta para mejorar los servicios hidrometeorológicos con objeto de facilitar la gestión del agua y de los efectos de los fenómenos peligrosos.

Las regiones montañosas cubren aproximadamente un cuarto de la superficie de la Tierra y en ellas habitan alrededor de 1 100 millones de personas. Se las denomina con frecuencia las “torres de agua del mundo” porque el agua dulce de más de la mitad de la humanidad proviene de cuencas fluviales que nacen en las montañas, entre ellas en la región montañosa del Hindú Kush, en el Himalaya, y en la meseta tibetana, que se conoce como el Tercer Polo.

La criosfera de montaña —glaciares, nieve y permafrost— es cada vez más vulnerable a los efectos del aumento ininterrumpido de las temperaturas mundiales, lo que pone en peligro la seguridad alimentaria, el suministro de agua dulce y el transporte fluvial. Todas las montañas icónicas, como el Everest, el Mont Blanc, el Kilimanjaro o las Montañas Rocosas, se están viendo afectadas por la evolución climática.

“La aceleración del retroceso de los glaciares y la disminución del hielo y del manto de nieve son quizás la muestra más patente del cambio climático. Se ha acelerado la fusión de 31 grandes glaciares, especialmente durante las dos últimas décadas”, ha declarado el Secretario General de la OMM, Petteri Taalas.

“La distribución de las precipitaciones está cambiando, al igual que la cantidad y la estacionalidad de la escorrentía en las cuencas fluviales alimentadas por glaciares y en las que predomina la nieve. A corto plazo, eso puede suponer un aumento de los peligros y, a largo plazo, se prevé que ocasionará un incremento del estrés hídrico y efectos negativos en la agricultura, la seguridad alimentaria y el suministro de energía”, ha señalado el Secretario General.

“Los servicios y los datos de observación hidrometeorológica basados en conocimientos científicos son fundamentales para facilitar la resiliencia y la adaptación al clima, así como la formulación de políticas sobre la asignación y utilización de los recursos con vistas a lograr la seguridad hídrica y a gestionar adecuadamente los riesgos a nivel nacional, local y comunitario”, ha manifestado el señor Taalas, que pronunciará un discurso en la sesión de apertura de la Conferencia de tres días de duración.

El consejero federal de Suiza y ministro del Interior, Alain Berset, pronunciará un discurso en la sesión de apertura de la Cumbre. Como resultado del aumento de las temperaturas, los glaciares están retrocediendo de forma considerable y el turismo de invierno, de vital importancia para ese país, se está viendo amenazado.

La Cumbre concluirá con un segmento de alto nivel en el que se aprobará un llamamiento a la acción.

La Cumbre sobre las Regiones de Alta Montaña tiene lugar poco después de la publicación por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) de su Informe especial sobre los océanos y la criosfera en un clima cambiante, que contiene un capítulo dedicado específicamente a las zonas de alta montaña.

En el informe del IPCC se dice que se espera que continúen las tendencias actuales de los cambios relacionados con la criosfera en los ecosistemas de alta montaña y que sus efectos se intensifiquen. Se prevé que el manto de nieve, los glaciares y el permafrost sigan disminuyendo en casi todas las regiones a lo largo del siglo XXI.

Carolina Adler, Directora Ejecutiva de la Iniciativa de Investigación sobre la Montaña y autora principal del capítulo del informe del IPCC relativo a los cambios que están ocurriendo en las zonas de alta montaña, es copresidenta de la Cumbre sobre las Regiones de Alta Montaña junto con John Pomeroy —Cátedra de Investigación en recursos hídricos y cambio climático del Canadá—, Director del Centro de Hidrología de la Universidad  de  Saskatchewan y de la iniciativa Global Water Futures del Canadá.

* Fuente: Organización Meteorológica Mundial