Reutilización: la pieza clave de la economía circular
“En Oceana, junto al Pacto Chileno de los Plásticos y ANIR elaboramos un estudio que concluyó que, con una nueva regulación que impulse decididamente la reutilización, se podrían evitar más de 533 mil toneladas de envases de un solo uso cada año. Se trata de un impacto enorme en términos ambientales y económicos que, además, responde a una demanda ciudadana evidente”.

La recién lanzada Encuesta Nacional de Reciclaje y Reutilización 2025 Reciclando-Ando, deja un mensaje nítido: la ciudadanía ve en la reutilización una medida concreta para cuidar el medio ambiente.
Sin embargo, los resultados muestran que las prácticas asociadas como la compra a granel o el uso de envases retornables aún no despegan con la fuerza que se necesita.
Este hallazgo es fundamental. En Chile, para realmente hacernos cargo de los desechos que generamos, debemos avanzar hacia la prevención de residuos, y allí la reutilización es la herramienta más eficaz.
En Oceana, junto al Pacto Chileno de los Plásticos y ANIR elaboramos un estudio que concluyó que, con una nueva regulación que impulse decididamente la reutilización, se podrían evitar más de 533 mil toneladas de envases de un solo uso cada año. Se trata de un impacto enorme en términos ambientales y económicos que, además, responde a una demanda ciudadana evidente.
De acuerdo con cifras de la OCDE de 2024, casi 156 millones de toneladas de residuos plásticos corresponden solo a envases, siendo por lejos la principal fuente de contaminación por este material. Estas cifras nos debieran impulsar a avanzar en prevenir la generación de envases en distintos rubros como productos de limpieza, cuidado personal y alimentos, y así potenciar la reutilización, la principal medida para descontaminar el ambiente de plásticos de un solo uso.
En los últimos años, los esquemas de reúso han empezado a ganar protagonismo como una alternativa más sostenible a los modelos de producción y consumo lineal. Múltiples estudios indican que los esquemas de reúso tienen un impacto ambiental menor a su alternativa de un solo uso, estimándose que reemplazar solo el 20% de los envases de plástico de un solo uso a nivel mundial, representa una oportunidad de diez mil millones de dólares. En efecto, varias empresas multinacionales se encuentran ejecutando pilotos en búsqueda de refinar un modelo para sus productos, mientras que la cantidad de startups relacionadas se ha multiplicado en el último tiempo.
Sin embargo, existen aún barreras prácticas que hoy dificultan estas alternativas para los consumidores. Por ejemplo, en la encuesta las personas perciben que falta variedad de opciones o productos en formato a granel o reutilizable, mientras que un 51% de los encuestados afirmó que escogería este formato si ello implicara un menor costo; un 40% si existieran más lugares cercanos donde hacer recarga, devolver y comprar, y un 30% si se le entregara algún beneficio o descuento por reutilizar o devolver el envase.
Todo ello implica adecuaciones de mercado, innovación en los sistemas de venta y, sobre todo, una regulación clara y ambiciosa que incentive a empresas y comercios a ofrecer alternativas reutilizables a gran escala.
La encuesta nos entrega un termómetro ciudadano. Ahora el desafío es que el Estado y el sector privado traduzcan esa voluntad en políticas y prácticas que hagan del reúso la norma, y no la excepción.







