Opinión / Pymes

Los pequeños, pero grandes olvidados de la sostenibilidad ambiental

“Las pymes necesitan desarrollar sus recursos y capacidades que les permitan ser competitivas en el mediano y largo plazo. El desarrollo de competencias que les permitan: reducir el uso de recursos, incentivar la reutilización, repensar sus procesos, aumentar la re-manufacturación, el re-uso y la reparación, les permitirá contar con procesos productivos competitivos y que sean más sostenibles medioambientalmente”.

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A partir de la contingencia social, son varios los temas que se han puesto en la discusión pública en el último tiempo; inequidad, pensiones, salud, educación, el medioambiente. Estos temas han sido abordados por la ONU en su agenda, a través de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) (2015), destacando la importancia que tiene la forma en que producen las empresas, el consumo que estamos haciendo como sociedad y su impacto en el medioambiente. Entonces ¿Qué está ocurriendo en Chile en el ámbito medioambiental?

De acuerdo a los datos del Sistema Nacional de Información Medioambiental (SINIA) sobre los residuos municipales generados en Chile, durante 2017 se produjeron 440,953 kg de residuos per cápita, donde el 72,85% termina en un relleno sanitario, considerando que Chile no cuenta con un sistema de recolección separada de residuos establecido. ¿Cómo podemos abordar esta situación?

Las pymes tienen un rol clave, no solo por su importancia económica en Chile, donde representan el 98,5% de las empresas y emplean al 65% de los trabajadores según datos del Ministerio de Economía en 2018, sino que también a nivel medioambiental donde se ha estimado que, a nivel mundial, producen entre el 60% y el 70% de la polución medioambiental.

Según la investigadora rumana Aida Szilagyi, Presidenta del Centro de Producción y Consumo Sostenible de Timisoara, Rumania, en 2018, la contaminación que individualmente las pymes generan es baja, pero en términos agregados es enorme debido al gran número de pymes que existen, y que se tiende a minimizar su impacto sobre sus procesos productivos en base a frases como: “lo que no se mide, no se puede gestionar”. Desde estos antecedentes, ¿Cómo podemos abordar este desafío medioambiental desde la mirada de las pymes?

La sostenibilidad medioambiental, entendida como “la intersección de los recursos y necesidades, de las generaciones presentes y futuras, sin comprometer la salud del ecosistema que los proporciona” de acuerdo a la investigación de John Morelli en el año 2011, académico de Rochester, puede ser un camino para abordar estas preocupantes cifras. Las pymes necesitan desarrollar sus recursos y capacidades que les permitan ser competitivas en el mediano y largo plazo. El desarrollo de competencias que les permitan: reducir el uso de recursos, incentivar la reutilización, repensar sus procesos, aumentar la re-manufacturación, el re-uso y la reparación, les permitirá contar con procesos productivos competitivos y que sean más sostenibles medioambientalmente. Por ende, generar, desarrollar y potenciar estas competencias por parte del estado es fundamental.

El camino no es sencillo, pero ¿Cómo se puede lograr? 1) Invirtiendo en educación medioambiental para las pymes que sea concreta y aplicable a su realidad, valorizando su importancia, 2) Invirtiendo en educación medioambiental a nivel escolar, las conductas adquiridas durante estas etapas de formación son las que se transmiten después al negocio, 3) Generando incentivos para que las pymes adopten conductas sostenibles,  debe ser visto como una inversión y no un gasto, 4) Estableciendo sistemas de recolección separada de residuos, en este momento, muchas pymes desechan sus residuos de la misma manera en que lo hace un hogar.

*Leslier Valenzuela-Fernández es académica de la Facultad de Economía y Negocios, Universidad de Chile; Francisco Villegas Pinuer es doctorando del Departamento de Economía y Empresa de la U. Autónoma de Barcelona, España. 

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