Circularidad y energía limpia: pilares para una industria que crea valor compartido
“Pero una verdadera economía circular no se sostiene sin energías renovables y de menor impacto en la emisión de gases con efectos invernadero . Por eso, como sociedad y en los últimos tiempos hemos estado innovando en la utilización de fuentes de energía renovables tales como la generación solar fotovoltaica, eólica, hídrica y uso de fuentes de almacenamiento (baterías) de estas energías, en complementariedad las fuentes de generación de energía estables y tradicionales con combustibles que contribuyen al calentamiento global”.

En Resiter estamos convencidos de que el desarrollo sostenible de las empresas, que conforman el sector industrial, no es una opción, sino una nueva forma de utilizar y transformar los recursos que nos provee la naturaleza, para sí generar mayor valor y bienestar económico y social. Y más aún, una oportunidad concreta para innovar en soluciones a la gestión de residuos, reciclaje y reutilización de éstos, que reduzcan los efectos adversos al medioambiente. Esta convicción es la que nos impulsa día a día a desarrollar modelos de economía circular en los distintos sectores donde operamos, y uno de los más críticos —y menos visibilizados— es el tratamiento de las aguas industriales.
El agua es, sin duda, uno de los recursos más amenazados por el cambio climático. En el mundo industrial, su gestión tradicional ha estado centrada en sistemas lineales de uso y disposición de ésta como aguas contaminadas, lo que cada día se hace menos viable. Es necesario avanzar hacia modelos circulares, desarrollando sistemas cerrados para su tratamiento y recirculación en su uso, reintegrándola a los procesos productivos, con los más altos estándares ambientales.
Esta visión se inserta dentro de nuestro compromiso con el desarrollo de modelos de economía circular, sistema donde los residuos dejan de ser basura para valorizarse y convertirse en materia prima, tanto la innovación como el hacer a todas las partes que conforman la cadena del valor, confluir a una solución única, se alinean con el propósito de alcanzar una mejor sociedad y reducir la crisis climática.
Pero una verdadera economía circular no se sostiene sin energías renovables y de menor impacto en la emisión de gases con efectos invernadero . Por eso, como sociedad y en los últimos tiempos hemos estado innovando en la utilización de fuentes de energía renovables tales como la generación solar fotovoltaica, eólica, hídrica y uso de fuentes de almacenamiento (baterías) de estas energías, en complementariedad las fuentes de generación de energía estables y tradicionales con combustibles que contribuyen al calentamiento global. Como tal, la gestión de residuos y diseño de modelos de economía circular en su reutilización como combustibles o producción de biogas/biometano a partir de descomposición de residuos orgánicos, constituyen una fuente alternativa de energía renovable en el abatimiento de gases con efecto invernadero. La innovación en el desarrollo de estos sistemas de generación de energía, no solo reduce nuestra huella de carbono y la de nuestros clientes, sino que también hace más eficientes y resilientes nuestros sistemas de tratamiento y valorización.
La gestión circular del agua y el uso de energías limpias no son caminos separados. Son parte de una misma visión de crear sistemas circulares de reutilización de recursos donde el tratamiento del agua implica el uso de energía y ésta generada a su vez de residuos de afectación al medioambiente. Configurar una industria que funcione en armonía con los ciclos naturales, que recupere lo que antes desechaba, y que produzca sin destruir. En un contexto global donde los recursos son cada vez más escasos, innovar para lograr el desarrollo sostenible de las empresas ya no es solo una ventaja competitiva, sino un atributo que permite la creación de valor compartido y mitigación de los efectos adversos al ecosistema en la utilización de recursos naturales.
En Resiter estamos trabajando, junto a nuestras filiales, para liderar esta transformación. Apostar por el desarrollo de modelos circulares en la gestión del agua y la energía es comprometerse con el futuro, por una sociedad más prospera y más respetuosa del entorno.
Invitamos a todos los actores industriales, públicos y sociales a sumarse a este camino. Porque la transformación no se hace en solitario, sino en comunidad, donde los distintos actores debemos converger mediante acuerdos a soluciones únicas de uso de los recursos y el desarrollo de una sociedad de mayor bienestar económico y medio ambiental. Y porque cada gota recuperada, y cada kilovatio limpio generado, son oportunidades ganadas para el planeta.







