Retina Lab: la empresa que entrega alerta temprana de microalgas nocivas en el mar
Formada en 2021, esta startup desarrolló una tecnología de registro de imagen in situ y en tiempo real para detectar la variación temporal cuantitativa y cualitativa de estos microorganismos presentes en el agua de mar. Hoy están enfocados en la salmonicultura, pero a futuro pretenden operar en agua dulce, ya sea en sistemas de tratamiento de agua o en empresas sanitarias. Recientemente obtuvieron el premio Gen Emprendedor de CORFO en la categoría “Sostenibilidad” como empresa representante de la Región de Los Lagos.
La idea detrás de Retina Lab surgió, según el CTO José Rozas, cuando su socio Pablo Campos -hoy CEO de la startup– trabajaba en la industria salmonera y le empezaron a solicitar pedidos para consolidar planillas de Excel de distintos clientes respecto de monitoreos de microalgas. Sin embargo, “eran planillas muy poco estandarizadas”, dice Rozas, para quien “cada analista enviaba su conteo de microalgas en los pontones con un microscopio normal. Para los clientes era difícil agarrar las planillas y desplegar la información. Ahí se nos ocurrió primero hacer este trabajo más automatizado en términos de consolidar la información, y un paso más allá el reconocimiento de las microalgas a través de la visión por computadora”.
Así, en 2021, Retina Lab nació como un dispositivo de registro de imagen in situ y en tiempo real, que permite detectar la variación temporal cuantitativa y cualitativa de microalgas nocivas presentes en el agua, en este caso, en el agua de mar. En el proceso se escanea el agua remotamente y, luego, con una app de clasificación asistida se logra entregar una alerta temprana ante la aparición de estos microorganismos.
La aplicación central de Retina Lab se da en la industria salmonera, ya que la aparición repentina de un bloom de microalgas puede dañar la producción de estas empresas. Sin embargo, debido a su aporte en términos de sostenibilidad, en el futuro Retina Lab quiere explorar las aguas dulces e involucrarse en otros rubros, por ejemplo, en plantas de tratamiento de agua o en empresas sanitarias.
“El monitoreo es en el océano. Nosotros hacemos una automatización de un proceso que se venía haciendo en la salmonicultura, que era la lectura de microalgas. Antes había personal biólogo analista de microalgas, se sacaban muestras de aguas de distintas profundidades cerca de los cultivos de los salmones y contaban cuántas células de qué tipo de microalgas había. Con eso entregaban densidades por mililitros de concentraciones de migroalgas. Nosotros lo automatizamos con una máquina que es tomar agua con un microscopio motorizado que le saca fotos al agua, la carga a internet y los mismos biólogos trabajan de forma más optimizada, porque hacemos varios procesos de filtros de imágenes con algoritmos”, explica José Rozas, CTO de Retina Lab.
“Antes los especialistas tenían que vivir en el centro de cultivo, en los pontones, o si sacaban muestras de agua, lo hacían en lanchas y luego en auto a laboratorios en tierra y después se analizaban y entregaban los resultados, que a veces podían demorar cuatro días y no servía ese delay: un bloom de microalgas puede florecer y desaparecer en una semana”, agrega Rozas.
El CTO de Retina Laba aclara que la tecnología de la empresa, si bien no es capaz de predecir el bloom de microalgas dañinas, sí lo hace en términos de detección temprana. “Más acciones paliativas puedes tomar si ves que está empezando el bloom. Con el bloom ya florecido, el centro de cultivo puede morir completo. Las acciones las hace cada cliente. Cada uno tiene su metodología. Nosotros somos la señal de humo, llamamos a los bomberos, y los clientes son los propios bomberos”.
En otras palabras, señala Rozas, “no lo prevemos, sino que vemos los indicios del comienzo. En el futuro queremos tener suficientes datos para poder predecir. Ese es el sueño, porque es un mundo muy complejo y hay un montón de variables. Hay algas que tienen una sola célula que pueden producir un bloom súper peligroso y ahí hay que dar la alerta altiro”. Agrega Rozas que las empresas salmoneras están obligadas a hacer un reporte diario de la concentración de microalgas a las autoridades pertinentes.

“No lo prevemos (el bloom de microalgas), sino que vemos los indicios del comienzo. En el futuro queremos tener suficientes datos para poder predecir. Ese es el sueño, porque es un mundo muy complejo y hay un montón de variables”.
Retina Lab remoto
Aunque la empresa tiene sus oficinas en Puerto Varas, existen centros repartidos por los dos hemisferios: 20 en Chile, dos en México, dos en Canadá y dos en Noruega. “La información viaja por internet a nuestros servidores y nuestros biólogos son remotos”, ilustra José Rozas. “Estamos en Puerto Varas para hacer las mantenciones del hardware, pero en realidad podríamos estar en cualquier parte”, añade. En particular, el hardware se instala en los pontones, que son las estructuras flotantes presentes en la acuicultura. Ahí hay energía permanente e internet para poder alimentar este sistema.
En cuanto a los componentes del sistema, Rozas cita “al hardware que produce el muestreo automatizado sin intervención humana, a internet de las cosas y también usamos machine learning en los algoritmos que implementamos para la clasificación. La parte netamente biológica es desempeñada por el laboratorio Plancton Andino, que suma más de 25 años de trayectoria en el conocimiento del fitoplancton.
Si bien hoy el foco es la salmonicultura, el CTO de la startup dice que se abre un campo de posibilidad porque existen varios proyectos de monitoreos de costas de Chile a efectos de detectar tempranamente la alexandrium catenella, una de las microalgas que libera peligrosas toxinas que producen la llamada “marea roja”.
“El objetivo es mapear el mar con estas lecturas de microalgas. No hay conocimiento de por qué aparecen y desaparecen. La gracia es entender un poco más. Las microalgas por naturaleza producen oxigeno, hacen bien, pero hay que tener ojo, porque en contacto con los humanos y los animales pueden hacerles daño”, agrega Rozas.
A su vez, Retina Lab han tenido algunos acercamientos con las industrias de la desalación, hoy presentes sobre todo en la minería. “A ellos les interesa trabajar estos temas porque quieren saber si hay microalgas cuando sacan agua de mar. Las microalgas les tapan los filtros, y cambiarlos es muy caro. Nosotros somos aún una startup chica. Estamos por ahora con la salmonicultura porque le meten más I+D”, señala Rozas.
En un futuro cercano, el objetivo de Retina Lab es incorporarse al mundo del agua dulce, ya sea para proyectos de pisciculturas o de plantas de tratamiento de agua y empresas sanitarias. “Requeriría más desarrollo porque las microalgas de agua dulce son aún más pequeñas que las de mar. Nos desviaríamos por ahora del foco actual. Nuestro prototipo para agua salada demoró cuatro años”, aduce Rozas. Dice que por de pronto se han hecho experimentos en el lago Ontario, en Canadá, para monitorear las microalgas.
El sistema tecnológico empleado por la empresa no serviría tanto para hacer alerta temprana en lagos chilenos que han tenido casos importantes de blooms como el Llanquihue, el Vichuquén o el Villarrica. “Son cianobacterias similares a las microalgas. Se pueden leer, pero eso viene dado por otras condiciones ambientales de los lagos, que tienen que ver con la salinidad y la baja oxigenación, por ejemplo”, cita.

“El objetivo es mapear el mar con estas lecturas de microalgas. No hay conocimiento de por qué aparecen y desaparecen. La gracia es entender un poco más. Las microalgas por naturaleza producen oxigeno, hacen bien, pero hay que tener ojo, porque en contacto con los humanos y los animales pueden hacer daño”.
Gen Emprendedor
Recientemente, Retina Lab fue uno de los ganadores del premio “Gen Emprendedor” de CORFO, que nació como un reconocimiento a los emprendimientos que representan los valores, el propósito y el impacto que generan en el ecosistema nacional. Retina Lab, en este caso de la Región de Los Lagos, recibió el máximo galardón en la categoría “Sostenibilidad”. Los otros reconocidos fueron Lumine (Maule) en la categoría “Género” y Symbio x Solutions (Ñuble) en la categoría “Desarrollo Territorial”.
“Nos pusimos muy felices porque la sustentabilidad nos importa harto. Es importante la visibilidad porque nos permite dar un paso para que otras startups que están metidas en al agua nos contacten. Ese era mi fin”, cierra Rozas.









