Una reducción del 99% de los residuos in situ se logró en el proyecto de edificio industrializado Momentum
Este novedoso inmueble de seis pisos, que fue levantado en un solo día, corresponde a una de las once tecnologías de adaptación al cambio climático (TACC) que están siendo testeadas por el Programa Construye Zero, una iniciativa liderada por CTEC con el apoyo de Corfo y el Ministerio de Economía. La gerenta del Programa, Daniela Vásquez, contó a País Circular algunos de los atributos de esta edificación que la hacen más sostenible, entre ellos una disminución considerable de la generación de residuos en el lugar y en la fabricación, así como una mayor eficiencia hídrica.
Hace una semana fue inaugurado el edificio Momentum, cuya instalación fue descrita por sus gestores como “un hito para la construcción sostenible e industrializada en Chile y la región”. Lo que justifica dicha descripción es que se trata de un inmueble de seis pisos cuya obra gruesa fue levantada en un día, lo que no solo es un logro por la rapidez, sino también porque redujo la generación de residuos y el consumo de agua, entre otros beneficios para el medio ambiente.
Momentum forma parte del Programa Construye Zero, que está probando once tecnologías de adaptación al cambio climático (TACC) en materia de construcción. Este programa pertenece al Centro Tecnológico para la Innovación en la Construcción (CTEC), cofinanciado por el programa de Desarrollo Productivo Sostenible (DPS), liderado por el Ministerio de Economía y Corfo, que busca acelerar la transición de la industria de la construcción hacia la descarbonización.
Según informó Corfo, el proyecto Momentum fue desarrollado por Facoro, TWH y STO Chile, e integró aportes de Melón, AZA, Volcán, TX, Vinyl, Cave y MetaversOtec, “evidenciando una colaboración público-privada y empresarial que busca escalar soluciones de construcción industrializada en Chile”.
La instalación se realizó en el Parque de Innovación CTEC, ubicado en Laguna Carén, comuna de Pudahuel. Para ello se usaron 18 módulos tridimensionales de hormigón armado prefabricados, que llegaron listos para ser ensamblados desde una planta ubicada también en Pudahuel.
De acuerdo a la descripción de CTEC, este edificio industrializado es único en Latinoamérica y “marca un nuevo estándar en eficiencia, sostenibilidad y calidad constructiva”. Para su ejecución se utiliza un método basado en módulos tridimensionales de hormigón prefabricado, con tabiques interiores industrializados y una envolvente térmica de alta calidad y rendimiento preinstalada. “La solución no solo optimiza el proceso constructivo, sino que también reduce significativamente el consumo energético, promoviendo un modelo más responsable y sostenible para el futuro de la construcción”.
“El Programa Construye Zero incluye once tecnologías de adaptación ante el cambio climático con un portafolio de once proyectos (…) Momentum es uno de ellos. Son tecnologías que se desarrollaron y se están testeando en su mayoría; solo nos falta una, que se está construyendo y se inaugurará en Lautaro la primera semana de octubre”, contó a País Circular la gerenta del Programa Construye Zero, Daniela Vásquez.
Consultada sobre los residuos generados, tanto en el sitio donde quedó emplazada la obra como en el resto del proceso de fabricación de Momentum, Daniela Vásquez explicó que “el proyecto generó 0,0026 metros cúbicos de escombros por metro cuadrado construido (m³/m²) en la instalación, frente a 0,26 m³/m² de la construcción tradicional (CChC & CDT, 2020- Manual RCD), lo que significa una reducción del 99% en residuos in situ”.
Agregó que en la fabricación de los módulos el único residuo son los despuntes del acero con el cual se fabrica “un enrejado completo”. Esos restos de acero, explica, fueron reciclados.
“No hay otros residuos porque todos los moldajes los están reutilizando, los fabricantes tienen una máquina automatizada donde también el moldaje principal -exterior e interior- son placas de un molde. Entonces, están siempre disponibles y se limpian solamente; adentro hay moldaje que va dando la forma, por ejemplo, a los vanos, puertas, ventanas, y se va reutilizando. Además el proceso es muy limpio. Asimismo, ahí mismo hacen el hormigón; se provee el cemento, se provee el árido, y tienen silos que van canalizando el hormigón que se utiliza en cada uno de los módulos y se usa lo justo. Entonces, hay cero residuos de escombro”, sostuvo la gerenta del Programa Construye Zero.
Respecto al consumo de agua, explicó que “el proyecto utilizó un 58,5% menos agua que la edificación tradicional en altura (CChC/CDT, 2020). En construcción industrializada la eficiencia en el uso de agua es mayor al estar en plantas controladas. El total del agua utilizada fue de 41.032 m3 lo que da un consumo de 0,108 m³/m²”.
Por otra parte, reveló que el consumo energético -y la eventual reducción- no fue medido en esta oportunidad, debido a que no lograron “llegar a tiempo con la separación de redes o remarcador, sin embargo, lo mediremos en un proyecto de escalada y más adelante podremos tener la reducción específica”.
Ahora, con la obra gruesa instalada, se está avanzando con las terminaciones in situ de la torre modular, y en las próximas semanas se iniciará reporterías higrotérmica, termográfica y sísmica para medir su desempeño en operación real, generando evidencia para su escalamiento.
“El proyecto Momentum utilizó un 58,5% menos agua que la edificación tradicional en altura (…). En construcción industrializada la eficiencia en el uso de agua es mayor al estar en plantas controladas”.

Desde oficinas a un penthouse
El edificio Momentum tiene una altura de 16,5 metros y consta de 18 módulos prefabricados listos para ensamblaje, cada uno de 3 metros de ancho, 3 de alto, y 21 metros cuadrados de superficie, con pesos entre 20.000 y 23.000 kilos. En planta, el sistema avanza a razón de un piso por día (aproximadamente 63 m², tres módulos) y la obra gruesa fue montada en un día.
El programa arquitectónico contempla distintos tipos de espacio: oficinas en el primer nivel; departamentos sociales de 63 m², con tres dormitorios, en el segundo y tercer piso; viviendas para segmentos medios en el cuarto; y un penthouse distribuido entre el quinto y sexto piso.
Todos los espacios son adaptables y, de acuerdo con la información entregada por Corfo, el sistema de conexiones garantiza seguridad y resistencia antisísmica equivalente a la obra de hormigón tradicional.
Asimismo, fueron contemplados factores que en su uso permitirán una mayor eficiencia energética: la masa térmica del hormigón, combinada con aislación exterior continua, entrega un perfil térmico óptimo: menos calefacción en invierno y menos aire acondicionado en verano, mejores condiciones acústicas y mayor seguridad.
Durante la inauguración de la torre modular, la directora de Programas y Consorcios Tecnológicos de Corfo, Macarena Aljaro, sostuvo que “mediante el uso de nuevas tecnologías, materiales innovadores y procesos industrializados, este programa permite la validación y pilotaje de soluciones que reduzcan el impacto ambiental del sector, fomentando la eficiencia energética, la economía circular y la incorporación de soluciones constructivas de alto desempeño”.








