Feria CIRCLEPACK 2026: industria de envases y embalajes se alinea con el propósito de ser más competitiva y sustentable
Con Brasil como invitado de honor, se desarrollará los próximos 14, 15 y 16 de abril, en Espacio Riesco, una nueva versión de la Feria Internacional CIRCLEPACK, organizada por el Centro de Envases y Embalajes de Chile (CENEM). Corresponde al encuentro líder de Latinoamérica del packaging y su cadena de valor, que este año estará enfocado en la tecnología, la innovación y la sostenibilidad. Mariana Soto, gerenta general de CENEM, adelanta detalles del evento, a la vez que analiza el panorama actual por el que atraviesa esta industria a nivel nacional.
En su cuarta versión, las expectativas de la Feria Internacional CIRCLEPACK para este 2026 son superar los resultados de sus ediciones anteriores. Esta vez, con alrededor de 200 expositores, nacionales e internacionales; entre marcas, fabricantes, distribuidores y proveedores de insumos vinculados al packaging. Además, estarán alojados en un pabellón de 10.000 metros cuadrados. La ambición fue desarrollar una feria un 30% más grande que su antecesora, del 2024.
La Feria, que es organizada y producida por el Centro de Envases y Embalajes de Chile (CENEM), se realizará dentro de cuatro semanas, desde el martes 14 hasta el jueves 16 de abril, en Espacio Riesco.
Este año, el encuentro tiene como objetivo este año apuntar hacia las nuevas tecnologías, que en la industria del packaging impactan no solo en la reducción de costos, sino también en la competitividad del sector. Esto, subrayando el relevante aporte al medioambiente al reducir el consumo energético o minimizar los insumos, entre otros efectos.
Así lo confirma también un informe de la renombrada agencia Euromonitor International, que indica que más del 60% de las empresas de alimentos en Latinoamérica planean invertir en soluciones de packaging sustentable y tecnologías de optimización en los próximos dos años.
Mariana Soto, gerenta general del Centro de Envases y Embalajes de Chile, adelanta que en CIRCLEPACK 2026 habrá foros temáticos, charlas magistrales y la exposición de los postulantes a los premios “Viva Chile Packaging”. Se trata de la tercera versión del certamen, organizado por CENEM y cuya entrega se llevará a cabo el jueves 16. “Ese evento consolida la importancia que tiene el diseño, la innovación, los nuevos materiales, el marketing, la funcionalidad y otras propiedades de nuestro envase. Porque nuestro envase no solamente contiene, sino que también comunica”.
Entre otros sellos, la Feria Internacional CIRCLEPACK permite establecer alianzas estratégicas y oportunidades de negocios, fortaleciendo así la industria de envases y embalajes, que “es prácticamente transversal a todos los mercados y a todos los sectores económicos”, según indica la ejecutiva. “Pero es una industria que tiene muchos desafíos que hay que enfrentar de forma colaborativa entre los distintos actores”.
En tanto, respecto al país invitado de honor, Mariana Soto declara que “vamos a tener cerca de 26 empresas brasileñas y también la Embajada se va a instalar con un stand. Chile tiene un alto intercambio con Brasil y, tecnológicamente, en la industria de envases y embalajes, Brasil es un monstruo. Por eso es un muy buen partner para nosotros”, señala la Ingeniera Civil Química de la Universidad de Chile.
-La Feria CIRCLEPACK de este año tiene el foco en la alta tecnología, la eficiencia, la innovación y la sostenibilidad, ¿por qué apostaron por estos conceptos?
En la feria anterior nos centramos en la sustentabilidad, pensando en todas las regulaciones y en que el envase no es basura, sino que es un recurso en la medida que lo puedas valorizar de alguna manera. Entonces, de esa mirada que teníamos en la versión anterior, cambiamos el foco y decidimos que era pertinente hablar más de la competitividad.
Dado que han ingresado productos que vienen de otros países, Chile se ha vuelto más competitivo. Entonces, el objetivo es cómo mejorar la competitividad de la industria. Y eso está relacionado con tener más tecnología asociada, con una mejor trazabilidad y con incorporar el manejo de datos.
Nos enfocamos hacia una industria con una mayor tecnología asociada a sus procesos para ser, entonces, más competitiva y, no depender tanto de la mano de obra. En Chile, la mano de obra es cara y muy escasa. Por eso el enfoque de esta feria será más a nivel de la implementación tecnológica y de la industria 4.0. De la inteligencia artificial, que hoy día la lleva en todas partes.

“El objetivo es cómo mejorar la competitividad de la industria. Y eso está relacionado con tener más tecnología asociada, con una mejor trazabilidad y con incorporar el manejo de datos”.
-Se trata de aumentar la competitividad de una manera sostenible…
Exacto. Y lo interesante es que no solo quienes fabrican envases, sino que también los fabricantes de insumos, están alineados con el propósito de hacer una industria más competitiva y sustentable. Para que esto sea posible, también hay que bajar costos en los materiales. Usar el material de la forma más eficiente. Y ojalá usar menos material, pero con el mismo funcionamiento o la misma eficiencia del material.
En ese sentido, hay adhesivos, tintas, barnices y cintas de embalaje, entre otras materias primas, que están mejorando sus rendimientos, de manera que la industria sea más competitiva a nivel ambiental, social y económico. Porque la competitividad siempre va a estar en función de esos tres factores.
Por ejemplo, si un packaging tiene una cierta tinta, que esa tinta no afecte el proceso del reciclaje. O si el envase tiene un adhesivo para contener algo, que ese adhesivo no sea una barrera después para la reciclabilidad o la valorización que se le quiera dar. Entonces, está todo alineado bajo la misma mirada de ser más eficiente y ser también más sustentable. En ese sentido, han surgido nuevas materialidades.
-¿De qué tipo? Para mencionar algunos ejemplos…
Son nuevos materiales y nuevas tecnologías, de manera que yo puedo aplicar el adhesivo o la tinta de una forma mucho más eficiente que antes. Y eso, obviamente que mejora todo el proceso de fabricación de un packaging. Por ejemplo, están todos los polímeros compostables o los biopolímeros compostables. Que no es algo tan nuevo, pero quizás en Chile había menos conocimiento de ese tipo de materialidades.
También están los monomateriales. Laminados que se hacían en dos o tres capas, pero que ahora se ha implementado tecnología para poder hacer ese laminado plástico. Por ejemplo, un laminado plástico para algún tipo de snack necesitaba ciertas barreras; a la luz, a la humedad, a la grasa, en fin. Y ahora, a través de la ciencia y de las tecnologías, con un solo material o con dos, se está logrando hacer lo mismo. Entonces, ese es un avance muy relevante, porque al tener un monomaterial la reciclabilidad o la valorización de ese material es mucho más fácil.
-¿Son tendencias del extranjero que se están adoptando en Chile?
Exactamente. En Chile hay empresas locales, pero también hay muchas empresas internacionales, cuyas casas matrices están afuera. Entonces, estas empresas internacionales, que están regidas generalmente por sus propias normas o directrices, en Chile tienen que adaptarse a la situación local. Tienen que exigirles a sus proveedores que cumplan esos estándares.
En Chile tenemos nuestras regulaciones, como la Ley REP, la Ley de Plásticos de un Solo Uso o el Código Sanitario de los Alimentos, que son propias de Chile, pero que vienen sin duda de una mirada de afuera. En Chile se adaptaron a la producción local, con las exigencias locales, de acuerdo también a la mirada del Estado, a la mirada del consumidor.
Pero las competencias y las exigencias no siempre son iguales porque, por ejemplo, las cosas que vienen de afuera, muchas veces no tienen que cumplir los mismos estándares de calidad y de sostenibilidad que cumplen los packaging locales. Entonces, ahí también se genera una brecha, una desigualdad.
Por eso, como CENEM tenemos entre nuestros objetivos el poder darle más valor a la producción local, o sea, el “made in Chile”. Darle mayor valor, dada esta gran apertura competitiva que hay en los mercados.

“Lo interesante es que no solo quienes fabrican envases, sino que también los fabricantes de insumos, están alineados con el propósito de hacer una industria más competitiva y sustentable. Y para que esto sea posible, también hay que bajar costos en los materiales”.
-En el contexto de impulsar el mercado local, ¿cuáles considera como desafíos pendientes respecto a la implementación de la Ley REP?
Con respecto a la Ley REP, creo que es un gran avance tener una regulación con los actores regulados, con metas, con sistemas de gestión, con sistemas de valorización. Creo que la industria se está adaptando, está transitando hacia poder ir cumpliendo todas las exigencias que tiene la Ley REP.
Si el que envasa el producto necesita un envase que cumpla ciertas características desde el punto de vista de las regulaciones, ese es un desafío que tenemos nosotros como industria, desde quienes fabrican los envases.
Ahora, nosotros en el CENEM tenemos toda la cadena; desde los insumos y materiales, hasta los envasadores y los usuarios de los envases. Pero sigue siendo un desafío, porque hay poca información de cómo se van cumpliendo las metas. Prácticamente no hay información. Ya estamos en el cuarto año y todavía no sabemos cómo le ha ido a los sistemas de gestión en lo que es la recolección y valorización de envases y embalajes.
Entonces, en la medida que tú no conoces los resultados, tampoco puedes tomar tantas acciones. No digo que no se estén tomando, pero siempre es bueno transparentar, tener claridad qué es lo que está pasando.
-Y en cuanto a la Ley de Plásticos de un Solo Uso (PUSU), cuyo último tramo ya comenzó a regir, ¿cómo espera que evolucione?
Esta ley es bastante más acotada, porque obviamente las empresas que están reguladas son solo aquellas que expenden alimento y bebida, no son las de consumo masivo, como en el caso de la Ley REP. También es más acotada en la cantidad de materiales que regula, porque algunos ni siquiera son envases o embalajes, como puede ser una cuchara.
Entonces, yo creo que va bien, pero hay algunos inconvenientes. Por ejemplo, respecto a los sachets individuales de mayonesa, de ketchup, de aceite o de todo ese tipo de productos, efectivamente la tecnología está recién saliendo con un material que sea compostable. Quizás están en fase experimental, pero no hay una industria de ese tipo de packaging que ya esté caminando en forma permanente.
Y por otro lado, también está todo el tema de cómo se van a certificar estos plásticos compostables o certificados. Si bien en el papel, en el reglamento, salió que se debería hacer así y asá, resulta que en Chile prácticamente hay muy pocas academias o institutos que hacen las normativas de compostabilidad ¿Quién va a hacer la certificación? ¿Qué rol juega el INN (Instituto Nacional de Normalización)? ¿Qué rol juega el Ministerio del Medio Ambiente? O sea, hay toda una trama ahí un poco burocrática que hoy día no está funcionando.
Efectivamente, hoy día eso no está funcionando porque no están los actores que deberían estar consolidados. Y también hay que pensar que todo tiene un costo muy alto para un local de café o para un expendio de alimentos y bebidas. Es impensado que eso lo puedan cumplir. Entonces, es una ley que yo creo que se va a ir adaptando en la medida que también se va avanzando, con un menor impacto que la Ley REP, porque la Ley REP es a nivel de todos los materiales. En cambio, aquí solamente es un área más pequeña.
-Pero hay un avance en materia de regulación…
Sí, pero es lo mismo que pasó con la Ley Chao Bolsas Plásticas en su momento, que también trajo algunos perjuicios para la industria de envases y embalajes. El punto es que siempre hay que estar revisando, esa es la mejor forma de regular.
Ahora, yo siempre he estado en contra de las prohibiciones, porque no me parece que sea lo adecuado. La Ley Chao Bolsas era prohibir y la Ley de Plásticos de un Solo Uso también tiene algunas cosas que son de prohibir. Pero al contrario, a mí me parece que todo se debe regular y en forma gradual.









