Veginn: las pastas sabrosas y saludables hechas a partir de vegetales rescatados
DellaTerra, empresa fundada por Edda Ortiz y Claudia Miranda, utiliza vegetales de segunda y tercera categoría descartados -por ahora zanahorias y espárragos- para convertirlos en fideos libres de gluten y de colesterol, 100 por ciento veganos y de una calidad superlativa. Recién fueron seleccionadas como una de las empresas beneficiarias del programa Expande Mujeres de CORFO, cuya finalidad es apoyar el crecimiento de emprendimientos liderados por mujeres.
Titulada como ingeniera en alimentos, Edda Ortiz no daba crédito al volumen de vegetales que se desperdiciaban sólo por no cumplir el canon de belleza que exige la industria agroalimentaria para su comercialización. Conocía perfectamente que la calidad de esos alimentos estaba intacta, y sentía el deber de hacer algo con ellos para efectos de impactar en la sociedad a través de un modelo de economía circular. Todo eso ocurrió en 2019, último año de Ortiz en la Universidad de Chile, pero la revuelta social y luego la pandemia congelaron la idea hasta nuevo aviso.
Fue recién en 2022 cuando la propuesta cobró un impulso definitivo. Ese año se sumó como socia al proyecto la agrónoma Carolina Miranda y así nació DellaTerra, la empresa que dio vida a la marca Veginn, de pastas hechas a partir de vegetales descartados, libres de gluten y de colesterol y 100 por ciento veganos. “Nos llamamos DellaTerra porque nuestro foco es reutilizar los productos de la Tierra”, especifica la ingeniera en alimentos.
“Quisimos combinar la innovación alimentaria con nuestros conocimientos y un compromiso ambiental con el fin de reducir estos desperdicios y creamos pastas. Es algo que todos conocen, no queríamos llegar con algo completamente desconocido. Chile es uno de los mayores consumidores de pastas a nivel mundial. Entonces, dijimos: ‘démosle una vuelta, aprovechemos lo que está y creemos algo rico'”, agrega Edda Ortiz, quien en el proyecto encontró un complemento perfecto con su socia agrónoma.
En rigor, Veginn rescata los llamados productos o vegetales de segunda y tercera categoría, también llamados “fuera de calibre” o “ugly food”. “Pueden ser vegetales largos, angostos o que no coinciden con el estándar de la industria, pero no están malos. Eso es muy importante, porque generalmente se tiende a entender que uno trabaja con basura y no es así”, complementa Edda.
Por ahora, los productos Veginn de DellaTerra -hace poco se unió al equipo Felipe Miranda en el área comercial- utilizan dos clases de vegetales: zanahorias y espárragos descartados. El resultado son cuatro variedades de pastas: fideos fusilli (espirales) y fideos penne rigate (canutones) de ambos sabores cada uno.
Los productos son vendidos a través del e-commerce de la web de la marca sólo en Santiago, y se han comercializado en expos y ferias como la Feria Vegourmet y otras instancias de alimentos libres de gluten y de esa naturaleza. En esta etapa preliminar, no tienen contemplado llegar aún al retail, porque “piden volúmenes muy grandes y queremos enfocarnos en distribuidores más locales. Nuestra idea es descentralizar la industria y abordar distintas regiones”, anhela Edda.

“Quisimos combinar la innovación alimentaria con nuestros conocimientos y un compromiso ambiental con el fin de reducir estos desperdicios y creamos pastas. Es algo que todos conocen, no queríamos llegar con algo completamente desconocidos. Chile es uno de los mayores consumidores de pastas a nivel mundial”.
Edda y Claudia partieron contactando a mercados mayoristas -por ejemplo, el banco de alimentos del Mercado Lo Valledor- que se mostraron interesados en este proyecto de valorización de vegetales descartados. En el intertanto, como Veginn postularon al fondo Semilla Inicia de Corfo, orientado a emprendimientos liderados por mujeres, que les permitió crear el primer prototipo a partir de alimentos de segunda y tercera categoría proporcionados por productores locales. Así, desde los albores del proyecto, se procuró trabajar con un enfoque social y comunitario.
“Actualmente se mantiene el trabajo con los productores locales, pero estamos intentando coordinar alianzas con gremios, agrupaciones y corporaciones de productores que nos dé un número de materia prima más fijo. Porque trabajar con descartes es variable”, asegura la socia fundadora de Veginn.
Edda Ortiz sabe que los fideos Veginn (su instagram es éste) son un producto de nicho y por eso momentáneamente se están enfocando en una producción acotada, pero orientada hacia aquellos consumidores que presentan algún grado de alergia alimentaria o que tiene preferencias alimentarias distintas. “Y que quiere buscar un producto cerca, rico y a precio asequible”, apunta la emprendedora.

“Nos da mucho orgullo (lo del Expande Mujeres) que suceda esto, porque las mujeres también podemos aportar innovación en un sector muy competitivo como la agroindustria, y sirve para inspirar a otras mujeres en ciencia, en tecnología, en agro industrias. Y va fomentando negocios más colaborativos, inclusivos y con impacto social”.
La oportunidad del Expande Mujeres
El 16 de septiembre pasado, CORFO publicó la lista de empresas seleccionadas para una nueva edición de sus programas Inicia Mujeres y Expande Mujeres 2025, que comprende $1.985 millones en cofinanciamiento de la institución con el objeto de fomentar la participación de mujeres en el despegue y crecimiento de nuevos negocios. Veginn, de DellaTerra, fue uno de los 26 proyectos ganadores en el Expande Mujeres, que respalda a negocios en fase de formalización.
“La idea es empezar a escalar a partir del Expande Mujeres. Se nos abre la oportunidad de llegar a números más claros, a darle más dinámica al negocio, generar estadísticas y una producción más estandarizada. Para nosotras el apoyo de CORFO ha sido vital. El Expande no sólo nos entrega financiamiento, sino que redes, mentorías, nos ayuda a visibilizar el proyecto. Todo lo que CORFO ha hecho por nosotras es muy valioso”, explica Edda Ortiz.
Del mismo modo, uno de los objetivos prevalentes es incorporar inteligencia artificial para agilizar el proceso de innovación de las recetas, y de esta manera diversificar el trabajo con más vegetales, más allá de los espárragos y las zanahorias. “Cada vegetal se comporta distinto en diferentes variables”, acota Ortiz, para quien “una receta validada requiere harto tiempo”.

“La idea es empezar a escalar a partir del Expande Mujeres. Se nos abre la oportunidad de llegar a números más claros, a darle más dinámica al negocio, generar estadísticas y una producción más estandarizada. Para nosotras el apoyo de CORFO ha sido vital”.
Según cuenta Edda, el Expande Mujeres tiene una duración de nueve meses, dentro de cuyo plazo las socias fundadoras deben anotarse ciertos hitos. A saber, aumentar las ventas en un 40 por ciento, expandir las ventas a otra región, tomar mentorías y otros menesteres: “De cierta manera te ‘amarran’, pero lo hacen de buena manera, como invitándote a aprender, a darle una vuelta al negocio”.
Respecto de estos incentivos dirigidos a mujeres, Edda opina que “nos da mucho orgullo que suceda esto, porque las mujeres también podemos aportar innovación en un sector muy competitivo como la agroindustria, y sirve para inspirar a otras mujeres en ciencia, en tecnología, en agro industrias. Y va fomentando negocios más colaborativos, inclusivos y con impacto social”.
Y si bien Edda y Claudia sostienen que no son empresarias, ahora mismo cuentan con el respaldo comercial de Felipe Miranda y, además, ellas ensamblan sus conocimientos a la perfección. “Claudia maneja el tema de la estacionalidad de los vegetales, sus características. Y yo veo qué procesar, cómo procesar y cómo incorporamos las nuevas tecnologías. Queremos aprovechar todo: queremos crear un producto del subproducto del subproducto”, remata Edda entre risas, pero con convicción.








