Poliestirec: startup de Puerto Varas fabrica pinturas a partir de plumavit reciclado
Con 17 toneladas de plumavit recuperado, proveniente de la industria de la acuicultura y de la construcción, este emprendimiento alojado en Puerto Varas ha consolidado su producción de pinturas de alta calidad aplicadas en la misma industria de la construcción en el sur de Chile. Más de un millón de metros cuadrados pintados suma la empresa desde su creación en 2019.
El puntapié inicial de la empresa sureña Poliestirec se remonta a un concurso de innovación abierta de Desarrollos Constructivos Axis S.A, una empresa constructora que, con apoyo de la Cámara Chilena de la Construcción, invitó a distintas empresas a postular ideas para hacerse cargo de los residuos de la construcción en el sur. Quedaron como finalistas seis propuestas, de las cuales la presentada por el fundador y gerente general de Poliestirec, Carlos Santibáñez, resultó la ganadora.
Con la empresa Axis trabajaron en colaboración en una postulación a un fondo CORFO, relativo a prototipaje en economía circular e innovación. Con ese fondo lograron investigar durante un año y medio para dar vida a Poliestirec en 2019: una startup alojada en la ciudad de Puerto Varas que desarrolla pintura de alta calidad a partir del reciclaje de plumavit (poliestireno expandido).
“Logramos tener un producto de determinada calidad y desde el inicio intentamos incorporarnos en la industria de la construcción. Necesitábamos estándares de calidad más específicos, premium, ya que cuando uno es pyme, las constructoras te piden 20 veces más certificaciones que a las grandes empresas”, comenta Carlos Santibáñez.
El fundador de Poliestirec recuerda que la asociación primaria con Desarrollos Constructivos Axis les permitió trabajar en focus group con los administradores de obras de la inmobiliaria Altas Cumbres. “Gracias a este match, logramos recibir recomendaciones para mejorar la calidad del producto, logramos certificarlo y cumplir con los estándares de alta calidad”.
Respecto de las ventajas del plumavit, que representa entre el 10 y el 18 por ciento del material de la pintura, Santibáñez señala que “el poliestireno es un plástico y genera un nivel de impermeabilidad y facilidad de lavado increíble en la pintura. Podemos lograr el mismo estándar de calidad que en el resto de las pinturas del mercado, pero con un elemento extra: contiene un elemento que viene del post consumo y que ayuda al medioambiente”.
Una de las grandes inspiraciones para el producto fue conocer el caso de una empresa mexicana que fabricaba pinturas a base de plumavit. “Cuando vimos lo de México, nos percatamos de que se podía hacer y prototipar la idea primaria a través de CORFO”.
“Logramos tener un producto de determinada calidad y desde el inicio intentamos incorporarnos en la industria de la construcción. Necesitábamos estándares de calidad más específicos, premium, ya que cuando uno es pyme, las constructoras te piden 20 veces más certificaciones que a las grandes empresas”.

El plumavit como materia prima
El grueso del plumavit que Poliestirec acopia en su planta ubicada en Puerto Varas proviene de dos industrias: la acuicultura y la industria de la construcción. “La Región de Los Lagos es la que tiene mayor volumen de plumavit per cápita del país porque nuestra gran fuente de ingresos es la acuicultura. Ellos construyen ciudades en el mar que requieren flotar y usan mucho plumavit. Entonces existe un volumen muy grande: todos los salmones se exportan en cajas de plumavit”, asegura Carlos Santibáñez.
Aunque las fuentes de procedencia del plumavit son post consumo, para el emprendedor hay una diferencia en el proceso de tratamiento del residuo: en el caso del plumavit de los embalajes, señala Santibáñez, “le decimos ‘filete’, porque es fácil diluirlo y tratarlo y echarle pintura”. En cambio, “el de las boyas porque tiene que pasar por varios tratamientos previos, ya que algunas llevan 10 años en el mar y vienen con agua de mar y otros elementos”.
De todos modos, la oferta de plumavit ha llegado hasta a sobrepasar los requerimientos de Poliestirec. “Alguna vez nos llegaron 5 camiones de plumavit y el volumen era más grande que mi bodega”, agrega el gerente general de la empresa.
La otra fuente de materia prima para Poliestirec es la industria de la construcción. “Les hicimos clases de formación sobre cómo separar el residuo, porque como recubren con plumavit los edificios, sacan todo el residuo. Este tiene hormigón y eso no podemos tratarlo”, añade el empresario.
En perfecta simbiosis, por ejemplo, el plumavit de la constructora Axis, que trabaja directamente con edificios de la inmobiliaria Altas Cumbres, llega a la bodega de Poliestirec, y ellos logran colorear los edificios de toda la costanera de Puerto Varas con esa misma pintura. Pero también Poliestirec utiliza sus productos en otros 9 proyectos residenciales en Puerto Montt, Villarrica, Llanquihue, Punta Arenas y Santiago.
El modelo de recolección, gestión y tratamiento ha sido sumamente exitoso: Poliestirec ha logrado reciclar 17 toneladas de plumavit residual. A la fecha han logrado pintar más de 1 millón de metros cuadrados, reduciendo en total 51 toneladas de CO2 equivalente. Lo de la captura de CO2 se produce porque las pinturas cuentan con una nanotecnología bacteriana que descompone partículas nocivas y purifica el aire
Poliestirec cuenta con un modelo B2B en que ofrece su línea de productos a las empresas: látex, esmaltes, impermeabilizantes y anticorrosivos. “Estamos demostrando que es posible hacer industria de manera responsable, transformando un residuo problemático como el plumavit en un insumo útil, seguro y competitivo para el rubro inmobiliario”, señala Carlos Santibáñez.
“Nuestra meta es posicionarnos y consolidarnos en la zona sur desde Concepción hacia abajo, y abarcar no sólo el rubro de la construcción, sino el área industrial en general”.

Los desafíos
Actualmente se encuentra otro producto de Poliestirec en el mercado. Se trata de un fungicida para aplicar en la industria de la construcción, que logra eliminar hongos de las edificaciones. “Nos acercamos a la construcciones cercanas para testear este fungicida que quita las manchas de hongos. Nuestro nivel de recuperación es de un 70 por ciento. En algunos casos el daño de los hongos es tan alto, que hay que sacar todas las planchas y cambiarlas”.
Con un nivel de producción actual de 24.000 litros mensual de pintura en la planta de 300 metros cuadrados, Poliestirec sueña con la expansión hacia todo el sur de Chile. “Nuestra meta es posicionarnos y consolidarnos en la zona sur desde Concepción hacia abajo, y abarcar no sólo el rubro de la construcción, sino el área industrial en general”.







