Más competencias laborales y nuevas oportunidades para recicladores, la clave para aumentar y mejorar la gestión de residuos desde las regiones
Con el fin de formalizar el oficio, aumentar la competitividad y cumplir con la normativa ambiental vigente, el Sistema de Gestión ReSimple imparte capacitaciones para certificar a recicladores de base a lo largo de Chile. En su más reciente ciclo, desarrollado en la Provincia de Llanquihue, se certificó a 14 operadores, quienes superaron con éxito el proceso de evaluación. Melissa Gómez, gerenta de operaciones de ReSimple; Patricio Ávila, reciclador de base y supervisor de puntos limpios; y Alfredo Caro, director de la DIMAO de Puerto Varas, conversaron con País Circular sobre los detalles e impactos de este programa.
Los recicladores de base son un eslabón fundamental para cumplir con las metas de recolección y valorización de residuos, en el marco de la implementación de la Ley de Responsabilidad Extendida del Productor (REP). De ahí que el reconocimiento a su labor, junto con su formalización y fortalecimiento de sus capacidades, destaquen entre los factores clave para avanzar hacia un modelo de economía circular a nivel nacional.
Ese es, precisamente, uno de los objetivos que persigue ReSimple -principal Gran Sistema Colectivo de Gestión (GRANSIC) de Envases y Embalajes-, a través de sus programas de capacitación.
Entre ellos, el programa que prepara a recicladores y recicladoras de base en competencias laborales -con el fin de que obtengan una certificación- y que recientemente cerró un exitoso ciclo en la Provincia de Llanquihue, región de Los Lagos. Ahí, gracias a esta iniciativa, en conjunto con la Asociación de Municipios, se certificó a 14 operadores de puntos limpios y centros de reciclaje: seis en Puerto Montt, tres en Puerto Varas, tres en Frutillar y dos en Llanquihue.
Las capacitaciones se desarrollaron durante el 2025, mientras que la ceremonia de distinción, para los trabajadores certificados en el perfil de Reciclador(a) de Base Avanzado, se realizó a mediados de marzo, en el auditorio de la municipalidad de Llanquihue. Bajo el alero del sistema ChileValora, el proceso fue ejecutado por la certificadora Ecerlab.
Patricio Ávila, integrante de la Asociación de Municipalidades de la Provincia de Llanquihue, aclara que, a diferencia de un reciclador que recoge material, lo acopia y lo entrega, el perfil de Reciclador de Base Avanzado corresponde al de “quien dispone de maquinarias para compactar estos materiales”.
“Así los acopia durante mucho más tiempo y, a través de enfardadoras, reduce los volúmenes, para luego entregar todo el material por separado. De este modo, se optimizan los procesos y se reduce la huella de carbono, para que todo sea lo más efectivo posible”, agrega Ávila, quien también ejerce como reciclador de base hace muchos años.
Alfredo Caro, director de la Dirección de Medio Ambiente, Aseo y Ornato (DIMAO) de Puerto Varas, subraya que “siempre es fundamental mantener capacitado al equipo de trabajo, especialmente en esta etapa de crecimiento de la valorización de residuos en la provincia. Los recicladores de base cumplen hoy un rol complementario al trabajo que desarrollan los municipios y los sistemas de gestión. Por lo tanto, en la medida en que más actores se involucren en la valorización de residuos, más rápido podremos avanzar hacia el cambio cultural que buscamos en la forma en que gestionamos los residuos generados en nuestros hogares”.

“Es fundamental mantener capacitado al equipo de trabajo, especialmente en esta etapa de crecimiento de la valorización de residuos en la provincia”.
Nuevas oportunidades
A través de este programa, que se extiende de norte a sur, ReSimple imparte las capacitaciones, prepara a los recicladores de base para la evaluación y, finalmente, financia la certificación de los diferentes perfiles, acompañando a los operadores durante todo el proceso.
En cuanto a la dinámica, Patricio Ávila explica que las capacitaciones van en dos líneas. “Una teórica, donde se nos enseña cómo reconocer los diferentes tipos de materiales, cómo incorporarlos en un sistema de acopio, por ejemplo, pesando y registrando qué es lo que entra y qué es lo que sale a diario. Y luego tenemos una capacitación práctica, que tiene que ver con el funcionamiento de las compactadoras y otras herramientas que ocupamos”.
“Con ReSimple empezamos las conversaciones hace alrededor de un año. Mientras, fuimos avanzando en lo local y capacitando a los chicos con conocimientos que nosotros teníamos en el trabajo de los puntos limpios, hasta que llegó el personal de ReSimple para ya formalizar estas capacitaciones”, agrega el también director ejecutivo de la Cooperativa de Recicladores de Los Lagos.
Melissa Gómez, gerenta de operaciones de ReSimple, destaca que este programa de capacitaciones para certificación de recicladores de base responde, por un lado, a dar cumplimiento a la normativa de inclusión establecida en la Ley REP.
“Tenemos un compromiso con la autoridad de llegar al 50% de nuestras instalaciones, de recepción y almacenamiento, con recicladores de base operando. Pero también es una obligación que nosotros de antemano nos ponemos dentro del plan de gestión; de la hoja de ruta para consolidarnos en los servicios de reciclaje en el territorio”, señala la ejecutiva.
“Con este plan queremos que ReSimple sea el habilitador para conectar a los recicladores con el proceso de reciclaje formal, que es un oficio que ellos vienen haciendo hace ya 30 años, pero que hoy recién empiezan a profesionalizar. Queremos que crezcan en conocimientos, que crezcan en infraestructura y crezcan en programas de recolección que hacen con nosotros”, añade Melissa Gómez.
Efectivamente, certificar a los recicladores de base fortalece sus competencias, mejora las condiciones laborales y abre nuevas oportunidades para estos trabajadores, impactando positivamente en el desarrollo de las comunas involucradas. Pero además, contar con operadores certificados permite avanzar hacia nuevas etapas, como la conformación de cooperativas o la prestación de servicios directamente a los sistemas de gestión.
Al respecto, la gerenta de operación de ReSimple expone que “en la medida que vamos certificando recicladores de base, podemos ir también tomando de ese personal, y les vamos dando la oportunidad para que den continuidad al servicio que prestan hoy día, pero financiado por nosotros. Porque antes ellos se autofinanciaban con lo que vendían. En cambio, hoy día ReSimple lo que hace es cotizar el servicio y financiarlo”.
“Entonces, se establece un convenio con el reciclador, que tiene una remuneración por el servicio y a veces también recibe incentivos que van a depender del convenio; por ejemplo, por kilo de material recolectado o por tipo de material recolectado”, expresa Melissa Gómez.

“Con este plan queremos que ReSimple sea el habilitador para conectar a los recicladores con el proceso de reciclaje formal, que es un oficio que ellos vienen haciendo hace ya 30 años, pero que hoy recién empiezan a profesionalizar”.
Reconocimiento al oficio
Históricamente, los recicladores de base han enfrentado una serie de dificultades estructurales, como informalidad laboral, ingresos precarios, riesgos de salud y escasas oportunidades para surgir en el mercado.
De ahí la importancia de validar sus conocimientos técnicos y fomentar la profesionalización del sector, tal como lo destaca Alfredo Caro. “Formalizar el trabajo de los recicladores de base permite visibilizar su labor y reconocer el importante aporte que realizan en las distintas comunidades de la provincia, fortaleciendo además su rol dentro del sistema de gestión de residuos”.
“Y en el caso de la comuna de Puerto Varas, esto cobra aún más relevancia, considerando que, a través del Plan de Gestión Integral de Residuos ‘Puerto Varas Huella Cero’, ya hemos logrado implementar la recolección diferenciada puerta a puerta en el 100% de las viviendas del sector urbano”, detalla el director de la DIMAO.
Melissa Gómez también reflexiona en cuanto a este oficio, subrayando que “los recicladores de base han hecho una labor muy noble durante muchos años, porque nos han permitido valorizar residuos y evitar el impacto de que vayan a un relleno sanitario. O sea, le dieron una vida a los residuos por largo tiempo en el desconocimiento absoluto, sin tener una ley que los amparara, nada”.
“Ellos buscaban en la basura para poder lograr una lata, un cartón o un plástico, para luego ir a venderlos. Entonces, es una pega dura y difícil, que por fin se está valorizando gracias a la Ley REP chilena. En ese sentido, los recicladores de base se pegaron un salto, pero aún falta por avanzar”, comenta la gerenta de operaciones de ReSimple.
Patricio Ávila -quien se certificó con este programa en un ciclo anterior- refuerza esta idea y declara que “el reciclador de base es una persona que ha sido o ha estado bastante alejada de todo polo. Es el quintil más bajo de la sociedad, con un montón de problemáticas asociadas”.
Y en ese sentido, agrega, uno de los grandes esfuerzos que hace la Asociación de Municipios de la Provincia de Llanquihue es también promover la integración. Por ejemplo, a través de un convenio con Gendarmería, que permite a personas que deben cumplir con penas menores, poder reinsertarse al mercado laboral a través de este oficio.
Ahora, especialmente cuando se trata de habilitar y certificar, como lo hace el programa de ReSimple, los recicladores de base lo agradecen y se sienten orgullosos. “Cuando yo personalmente les digo a los operadores de un punto limpio que van a obtener una certificación equivalente a un título técnico; que les va a permitir trabajar con cualquier empresa; que a través de un documento podrán demostrar toda su expertise en el manejo de los residuos; y que estarán inscritos en el portal de ChileValora y del Ministerio del Medio Ambiente, para que cualquiera pueda revisar su logro, la verdad es que el interés que obtenemos desde los operadores es enorme”, recalca Patricio Ávila.
“Eso quedó de manifiesto, por ejemplo, en la reciente ceremonia de certificación, donde los chicos llevaron incluso a sus familias. Entonces, eso nos demuestra que también hay todo un esfuerzo familiar detrás y ganas de superarse, pese a las adversidades”, agrega el artesano, quien además tiene una certificación como Administrador de Procesos de Recolección y Acopio de Materiales Reciclables. Gracias a ella, puede manejar completamente la operación de un punto limpio o de acopio.
En tanto, respecto a los desafíos pendientes, Melissa Gómez destaca que “estamos trabajando en distintas regiones del país y el programa está abierto para que los recicladores de base puedan incorporarse y certificarse”.
“Porque hay muchos recicladores que mueven muchas toneladas por fuera del sistema y nosotros necesitamos que esas toneladas ingresen al sistema. Y por no estar certificados, no podemos contratar el servicio con ellos. Entonces, para nosotros es clave la certificación; ese es un reto que tenemos pendiente”, sentencia la ejecutiva de ReSimple.

“Cuando yo personalmente les digo a los operadores de un punto limpio que van a obtener una certificación equivalente a un título técnico; que les va a permitir trabajar con cualquier empresa (…), la verdad es que el interés que obtenemos desde los operadores es enorme”.









