LAQU & Co: madre e hija contribuyen al bienestar animal con arena sanitaria hecha de algas marinas
Gina Raineri (64) y Margarita Ayala (29) fundaron hace cuatro años este emprendimiento que crea productos de higiene -arena sanitaria y sustrato- para animales de compañía a partir de un subproducto de las plantas procesadoras de algas. No sólo se trata de un producto reciclado, sino que además aporta beneficios de salud a los animales y a sus tutores, en contraste con las arenas convencionales de origen mineral, que elevan un polvo tóxico en suspensión y terminan siendo depositadas en la basura.
Margarita Ayala (29) vive en Alemania y tiene a su madre Gina Raineri (64) a miles de kilómetros de distancia en Santiago. Pero eso no es obstáculo para sacar a la luz el espíritu emprendedor y sustentable de ambas: hace cuatro años decidieron emprender juntas y, no obstante la lejanía, han podido consolidar un proyecto de economía circular que ha tenido gran acogida dentro del mercado de higiene para animales de compañía.
LAQU & Co se denomina este proyecto construido entre madre e hija, y que tiene por objetivo desarrollar productos de higiene para animales domésticos a partir de los remanentes de las plantas procesadoras de algas marinas. El match entre las dos calzó perfecto: ambas son fanáticas de la naturaleza y de los animales y, además, bucean. Gina, en tanto, vertió en el emprendimiento todo su conocimiento sobre la industria de algas en Chile.
“Dentro del procesamiento de algas existe un subproducto tipo polvo que es 100 por ciento de algas. Era un residuo que se desperdiciaba y siempre pensamos que era una lástima desechar esto. Y como las dos tenemos mascotas y no estábamos conformes con los productos actuales de higiene, se nos ocurrió peletizarlo y probarlo en nuestros gatos: nuestros gatos lo amaron, lo probamos en laboratorio, con amigos que tenían gatos”, comenta Margarita desde Alemania acerca del origen de la empresa.
Hechas las pruebas, el paso sucesivo fue reconocer las características propias de las algas marinas. Para ello, comenta Gina, consultaron con una bióloga marina amiga de la familia que les transmitió que las algas absorben mucho líquido, y realizaron mas pruebas de laboratorio para comparar el rendimiento del producto en distintos criterios de uso. Los resultados fueron más que sobresalientes: hoy LAQU ofrece arena sanitaria 100 por ciento hecha de algas y compostable, orientada principalmente a gatos; y sustrato ecológico para animales pequeños como hámsters, conejos, cuyes, erizos, pájaros o reptiles que replica el entorno natural del hábitat del animal.
Margarita aclara que LAQU no extrae directamente las algas del mar, sino que el producto “se elabora a partir del procesamiento de algas secas y a través de un desarrollo tecnológico propio, tipo upciclyng”. Este subproducto, agrega Ayala, “proviene de plantas procesadoras que operan bajo estrictas regulaciones de Sernapesca, el organismo que vela por el manejo sustentable de los recursos marinos en Chile”. Gina complementa: “Tenemos un contrato con una exportadora de algas marinas que nos ofrece este remanente”.

“Nuestra arena de algas no tiene polvo en suspensión. Las arenas convencionales son de origen mineral, de arcilla, y se levanta un polvo que tiene sílice que respiran tanto tú como tu mascota, y se adhiere al pelaje, a las patas. Te puede causar irritación y podrías estar expuesto a problemas pulmonares cuando se esparce en el hogar”.
La arena sanitaria y el sustrato ecológico fueron algunas de las alternativas que el dúo madre-hija barajó para poder hacer economía circular con este subproducto que se iba necesariamente a desperdicio. Sin embargo, con toda la información que fueron recabando ambas, llegaron a la conclusión de que estos dos productos pueden perfectamente sustituir a las arenas sanitarias convencionales, hechas de arcilla y, según ellas, que terminan perjudicando la salud de los animales y sus tutores. “Es un win-win, un círculo virtuoso”, propone Gina.
“Nuestra arena de algas no tiene polvo en suspensión. Las arenas convencionales son de origen mineral, de arcilla, y se levanta un polvo que tiene sílice que respiran tanto tú como tu mascota, y se adhiere al pelaje, a las patas. Te puede causar irritación y podrías estar expuesto a problemas pulmonares cuando se esparce en el hogar”, asegura la mayor de las emprendedoras, para quien “LAQU no genera polvo, por ser de origen vegetal. No tiene aditivos, químicos, colorantes ni perfumes. Y como las algas retienen líquidos y tienen sal, inhiben la proliferación de microorganismos”.
Amén de ser un producto inspirado en la economía circular y que, por tanto, le brinda una segunda vida a un residuo, Gina comenta que la arena sanitaria “es un producto muy limpio”, ya que “cuando retiras las heces y la terminas de usar, lo que extraes de los océanos lo devuelves a la tierra porque termina siendo un sustrato para las plantas”. En el fondo, cuando se deja de usar, la arena sanitaria se puede compostar o se puede utilizar para abono de las plantas en el jardín. “De hecho, en Chiloé utilizan las algas ancestralmente como abono”, puntualiza.
En cuando al sustrato ecológico, éste intenta replicar el ambiente natural de las mascotas, yendo un poco a contracorriente de lo que ocurre de lo que ocurre en el mercado de los sustratos o de las arenas, que tienen diferentes tipos de aromas que “no son el ambiente natural de los gatos, como lavanda, café, vainilla”.
LAQU cuenta con las certificaciones USDA Organic y Canadá Organic, los sellos Empresa Mujer y Marca Chile, el apoyo de UDD Ventures, premios como el FEDEX 2021, CORFO Semilla y Expande 2021, Britcham 2022, CORFO Consolida y CORFO Expande 2025.

“Dentro del procesamiento de algas existe un subproducto tipo polvo que es 100 por ciento de algas. Era un residuo que se desperdiciaba y siempre pensamos que era una lástima desechar esto. Y como las dos tenemos mascotas y no estábamos conformes con los productos actuales de higiene, se nos ocurrió peletizarlo y probarlo en nuestros gatos”.
Los tipos de productos LAQU
En el e-commerce de LAQU figuran tres tipos de arenas sanitarias disponibles para venta: Eco-Litter Classic, Eco-Litter Special y Eco-Litter Sensitive. “La diferencia está en el tamaño de los pellets y si tienen mezcla de tallos y hojas de algo”, indica Gina Raineri. En el detalle de cada producto se señala además que la Eco-Litter Classic está adaptada para varios tipos de mascotas, mientras que la Special es apta para gatos adultos y gatitos. Finalmente, la Sensitive está diseñada para gatos con patitas sensibles debido a la fineza de los pellets de algas. El producto puede llegar a durar hasta siete semanas, dependiendo del tamaño del animal.
En tanto, LAQU ofrece dos tipos de sustrato sanitario: Eco-Bedding Forest Like y Eco-Bedding Small Pets. La primera le brinda a la mascota la sensación de un bosque, mientras que la segunda, de un desierto.
Otra de las grandes ventajas que tiene la arena sanitaria de LAQU es que el tutor del animal tiene que olvidarse de limpiar la bandeja sanitaria regularmente. Esto, gracias a la gran capacidad de absorción que tienen las algas naturalmente. “A nuestro producto no le colocamos nada que aglomere, porque absorbe agua a nivel intramolecular. Entonces las mascotas siempre están en un lugar seco para hacer su orina y heces. Los pellets se hidratan, cambian de color, pero recomendamos no sacarlos, porque el gato los revuelve y se van al fondo de la bandeja sanitaria, y arriba sólo queda una capa de pellet seco”, describe Gina Raineri.
De manera que, complementa Margarita, la pala no es necesaria para remover las heces. “No se toca la bandeja sanitaria durante todo el mes. Además, el hecho de remover las heces también genera impacto, porque hay que usar bolsas plásticas. Entonces, en todo sentido, es un proceso mas limpio e higiénico”. Lo dice sobre todo en comparación con las arenas sanitarias de origen mineral. “Si bien ellas son un producto natural, no son compostables como las nuestras. No es algo que puedas reutilizar. En 2022 Chile importó 22 mil toneladas de bentonita, sólo para uso de arena sanitaria. Pero eso es importar basura”, agrega Gina.
La madre asegura que LAQU aún no suma grandes volúmenes, pero valora la relevancia de generar conciencia con el producto; que es un trabajo de hormiga que requiere educación meticulosa y constante. En total, calcula Gina, han logrado recuperar cerca de 3 o 4 toneladas de subproducto de algas para ocuparlas en la fabricación de la arena y el sustrato. “Tenemos clientes desde un principio y recién estamos viendo los resultados este último año”.
Aparte del sistema de e-commerce, LAQU está presente en Lider.cl y en la sección Bio Mascotas de Jumbo, en 11 locales de Santiago y Viña, y en 31 sucursales de regiones. También está disponible en Jumbo.cl (con despacho limitado según disponibilidad de stock), Mercado Libre, Falabella, Amigales, La Tribu, Bio Pet Shop, Farmacia Veterinaria Los Mancos, Pewen Eco Tienda, Aliagro y Be Green. Hasta hoy, es la única empresa en Chile que fabrica productos de higiene para animales hechos con algas marinas peletizadas.
Del mismo modo, Gina se sigue especializando en el tema de algas marinas. Asegura que en Chile existen las regulaciones para que se dé un manejo sustentable del recurso. “En las primeras millas, las algas pertenecen a los pescadores que tienen registro, hay cuotas, hay vedas; en fin, hay un registro de trazabilidad que permite un manejo sustentable”, comenta la madre. De hecho, hace poco Gina asistió a un simposio de algas marinas en Vancouver, Canadá, donde asistieron los más respetados representantes de la ciencia, la academia y la industria: “Hay una mirada integradora de todos los actores, y hay conciencia de que es un producto que se puede trabajar, pero que también hay que cuidarlo mucho en una triple dimensión económica, social y ambiental”.
En el horizonte también está la idea de diversificar la aplicación de las algas a consumo animal o a consumo humano. “Las algas son muy nutritivas y si los animales se comen la arena sanitaria, no pasa nada: son algas”, plantea Margarita Ayala, quien habla todos los días con su mamá a la distancia para coordinar todos los avances de LAQU. “Yo creo que es muy importante el complemento de nosotras: yo tengo la experiencia y ella es una mujer joven, nativa digital, y que tiene otra experiencia”, comenta Gina. Para Margarita, en tanto, el mensaje de LAQU pasa por que “todos y todas podemos hacer agentes de cambio”.







