Islas de Calor Urbanas: Fundación Reforestemos lanza guía con ocho principios para “enfriar” las zonas con mayor vulnerabilidad térmica
Santiago ya ha tenido cuatro olas de calor este verano, es decir, con al menos tres días seguidos sobre los 33°C. Sin embargo, esas temperaturas pueden escalar hasta 5 o 6 grados más en algunos lugares de la ciudad, debido a la pérdida de vegetación y el predominio del asfalto, entre otros factores. Como una forma de hacer frente a esta desigualdad climática, la Fundación Reforestemos presentó un documento con lineamientos técnicos orientados a fortalecer el arbolado urbano en aquellos territorios más afectados.
Con una temperatura máxima que superó los 33,4°C, Santiago concretó ayer su cuarta ola de calor en lo que va del verano 2025-2026. De acuerdo con información de la Dirección Meteorológica de Chile (DMC), se habla de ola de calor diurna “cuando la temperatura máxima diaria en una estación meteorológica supera un umbral considerado extremo, por 3 días consecutivos o más”. En este caso, el umbral para estas fechas en la capital es de 33°, y el alza en el termómetro de este martes se sumó a los 33,2°C del lunes, y los 34°C del domingo.
Cada vez más habituales a causa del cambio climático, las olas de calor son eventos extremos que pueden tener consecuencias incluso fatales para los grupos más vulnerables. Además, son uno de los factores relevantes en la ocurrencia de incendios forestales como los que devastaron Lirquén y sus alrededores en la región del Biobío, a fines de enero.
En ese contexto, tanto la ciencia como la experiencia personal demuestran que el calor no se siente de la misma forma en las distintas zonas de la ciudad. Un elemento determinante es la presencia -o no- de árboles y vegetación en general. Es por esto que desde la Fundación Reforestemos están impulsando con fuerza, y en conjunto con otras entidades, la protección y el reforzamiento del arbolado urbano.
En el Gran Santiago, por ejemplo, existen sectores donde la temperatura puede ser hasta cinco grados más alta, una brecha que responde a la pérdida de vegetación, el predominio del asfalto y el hormigón, y a formas de planificación urbana que profundizan desigualdades ambientales y sociales, explican desde Fundación Reforestemos.
Este fenómeno, conocido como Islas de Calor Urbanas, afecta con mayor fuerza a barrios con menor cobertura vegetal y mayor vulnerabilidad social, con impactos directos en la salud y la calidad de vida de las personas.
En ese contexto, como un aporte a la implementación de soluciones, la Reforestemos presentó una guía práctica con 8 principios para fortalecer el arbolado urbano, basada en evidencia técnica y en su experiencia territorial.

Solución probada y escalable
El documento destaca la reforestación urbana como una de las soluciones más costo-efectivas y de impacto inmediato. La evidencia muestra que los árboles funcionan como un sistema de climatización natural: las superficies bajo sombra pueden ser entre 11 y 25 °C más frías, mientras que la evapotranspiración permite reducir la temperatura del aire entre 1 y 5 °C. Además, se menciona que no solo los grandes parques generan beneficios térmicos: plazas y espacios verdes de menor escala también pueden aportar efectos de enfriamiento significativos, reforzando la necesidad de priorizar intervenciones donde hoy no existe sombra.
A partir de proyectos desarrollados en más de 13 regiones y 128 comunas del país, la guía plantea que el arbolado urbano debe abordarse como infraestructura verde, integrando criterios técnicos desde la planificación del espacio público, priorizando especies nativas y de bajo consumo hídrico, y asegurando estándares de plantación y monitoreo que garanticen su sobrevivencia en el tiempo.
“El calor extremo no es solo un problema climático, es un problema urbano y social. Fortalecer el arbolado urbano permite reducir brechas, mejorar la habitabilidad de los barrios y prepararnos para un escenario climático que ya está aquí”, señaló Suzanne Wylie, directora ejecutiva de Fundación Reforestemos.
Con esta publicación, Fundación Reforestemos busca poner el foco en una solución disponible, probada y escalable, haciendo un llamado a incorporar el arbolado urbano como una herramienta clave de adaptación al cambio climático.

Evidencia científica
En la guía, Fundación Reforestemos hace referencia a un estudio de Corporación Ciudades de 2023 que, a través del análisis de imágenes satelitales de los últimos diez años, examinó la temperatura a nivel de unidad vecinal en el Gran Santiago. El resultado arrojó que las comunas más expuestas al calor son Quilicura, Renca, Pudahuel, Cerro Navia, Conchalí, Lo Prado, Estación Central, Lo Espejo, Cerrillos y Pedro Aguirre Cerda.
Corporación Ciudades realizó ese estudio en el marco de la alianza Barrios por el Clima, a la cual también pertenece Fundación Reforestemos.
En relación a la propuesta de la guía, Martín Andrade, director ejecutivo de Corporación Ciudades, explica que “los mayores efectos de enfriamiento que generan ciertas áreas verdes, también conocidas como zonas frías, se explican por atributos como su mayor tamaño, arbolado maduro o un diseño paisajístico consolidado. Estos factores permiten reducir de manera efectiva la temperatura en esos sectores y, por lo mismo, es una estrategia que es necesario incorporar en la planificación de las ciudades”.
Además, la guía cita una investigación realizada en 2024 que analizó las olas de calor de 2017 y 2019, concluyendo que se registraron 584 y 245 muertes adicionales, respectivamente, principalmente en adultos mayores.
Otro estudio, realizado en 2024 por las investigadoras del Centro de Investigación para la Gestión Integrada del Riesgo de Desastres (CIGIDEN), Dra. Raquel Jiménez, y Dra. Magdalena Gil, permitió determinar con detalle los lugares de la región Metropolitana donde convergen las altas temperaturas con la población en distintas horas del día, es decir, dónde existe mayor exposición al riesgo que representa el calor.
Esta “Cartografía de la exposición al calor en Santiago”, publicada el año pasado, concluyó que se registran hasta 6 grados de diferencia en la exposición al calor en la región Metropolitana, que la mayor exposición se produce en comunas de la zona norponiente, como Lampa, Colina, Renca, Conchalí y Pudahuel; y que también hay focos importantes de calor en comunas de la zona oriente, como Las Condes, Providencia y Ñuñoa.

Los 8 principios que se detallan en la guía de Reforestamos como plan de acción, implementado en más de 129 comunas del país, son:
- Reconocer el valor ecológico y urbano del arbolado urbano
- Integrar el arbolado en la planificación del espacio público
- Reforestar con especies nativas y de alto valor ecológico
- Seleccionar especies de bajo consumo hídrico
- Priorizar sectores con menor cobertura vegetal y mayor vulnerabilidad
- Asegurar estándares técnicos adecuados en la plantación y respetar temporadas de reforestación
- Priorizar mantenciones y monitoreos constantes
- Fomentar la participación comunitaria y la colaboración público privada
La guía se puede descargar aquí







