Biodiversidad / Crisis Climática

La mitad de las playas del mundo podría desaparecer durante este siglo

Un alto porcentaje de las costas amenazadas está en zonas muy pobladas. En España, se prevé un retroceso del litoral de 86 metros de media para 2100, en el peor escenario de cambio climático.

País Circular | 3 Mar 2020 a las 11:58 am

La mitad de las playas de arena del mundo puede desvanecerse a lo largo de este siglo, sumergidas por el aumento del nivel del mar y castigadas por los fenómenos climáticos extremos. Es la principal conclusión de un estudio elaborado por un grupo de investigadores europeos de varias instituciones, incluida la Universidad de Cádiz, cuyos resultados se han publicado este lunes en Nature Climate Change.

Los litorales arenosos ocupan más de un tercio de las costas mundiales y cumplen una función clave como barrera natural contra el viento y las olas, además de tener una enorme importancia social y económica para las comunidades locales. Pero la erosión, el avance de los océanos y los cambios en las pautas meteorológicas son una amenaza para estos ecosistemas, así como para las poblaciones e infraestructuras costeras en todo el planeta.

Los autores han analizado la evolución del litoral gracias a imágenes tomadas por satélites entre 1984 y 2015, teniendo en cuenta, además, los cambios provocados tanto por factores geológicos como antropogénicos. Han considerado también datos climáticos de los últimos 82 años, así como estimaciones sobre el aumento del nivel del mar y han trabajado con millones de simulaciones sobre los efectos de los temporales.

De esta forma, han conseguido “la primera evaluación global para costas arenosas que incluye todos los parámetros clave”, con estimaciones sobre la erosión costera en varios escenarios climáticos posibles, en función de cuál sea el aumento de las temperaturas para las próximas décadas. La investigación ha sido impulsada por el Centro Común de Investigación de la Comisión Europea.

Los científicos subrayan que un porcentaje muy alto de los ecosistemas más amenazados se encuentran en zonas densamente pobladas, lo que hace más urgente la necesidad de diseñar y aplicar medidas de adaptación eficaces ante los cambios que se están produciendo.

“No estamos haciendo lo suficiente”, advierte Michalis Vousdoukas, del Centro Común de Investigación (JRC) de la Comisión Europea, primer autor del trabajo. “El impacto del cambio climático y del aumento del nivel del mar no tiene precedentes, por lo que tenemos que prepararnos para esta nueva situación“.

El estudio también señala que mitigar las emisiones de efecto invernadero -principales responsables del aumento de las temperaturas globales- ayudaría a reducir hasta en un 40% la erosión del litoral. Aunque los autores aclaran en el texto que, “incluso con una desaceleración del calentamiento global, la sociedad tendrá que adaptarse a una considerable pérdida de playas de arena”.

ESPAÑA YA SIENTE LOS EFECTOS

Por países, los resultados muestran que Australia será el país más afectado en términos de superficie total perdida (casi 12.000 km). En porcentaje, Gambia y Guinea-Bissau sufrirían los efectos más severos, ya que pueden ver cómo desaparece más del 60% de su litoral arenoso.

Canadá, Chile, México, China y Estados Unidos también se encuentran entre los territorios más vulnerables. “Hay soluciones técnicas disponibles, pero eso implica que los expertos locales deben evaluar y elegir las más apropiadas para las condiciones locales”.

Para España, la proyección de retroceso del litoral es de 86 metros de promedio para el año 2100, en el peor escenario, en caso de que los gobiernos mundiales no tomen medidas adecuadas para limitar el calentamiento global.

“Por trasladarlo a un caso real, en la ciudad de Cádiz los tramos con mayor anchura de playa seca tienen ahora mismo alrededor de 80 metros, por lo que nos quedaríamos sin playa seca antes de 2100“, explica Theocharis Plomaritis, investigador de la Facultad de Ciencias del Mar y Ambientales de la universidad gaditana. Una proyección que se reduciría en un 39% en el caso de cumplirse los objetivos del Acuerdo de París, algo que limitaría el retroceso a 60 metros. “Y España no es uno de los países más afectados“, matiza el investigador.

LOS DAÑOS DE GLORIA

Aun así, la costa española se encuentra atrapada entre dos tendencias: una procedente del mar, impulsada por la erosión, el avance de las aguas y los temporales cada vez más severos; la otra de tierra, derivada del constante desarrollo urbanístico en el litoral. “En general, no se observan grandes diferencias entre las distintas costas de la Península, lo que significa que los impactos estarán determinados por el nivel de ocupación y por el uso de los espacios”, explica Plomaritis. “Por eso, las medidas de mitigación del impacto tienen que ser diseñadas en un marco regional o local”.

Investigaciones previas ya han señalado varios puntos del litoral arenoso español como especialmente vulnerables. Uno es el citado Golfo de Cádiz, por su terreno de escasa pendiente y su alta densidad de población, otros son las Islas Baleares y el Delta del Ebro. En esta comarca, por ejemplo, el pasado mes las aguas del Mediterráneo llegaron hasta tres kilómetros tierra adentro, impulsadas por las lluvias torrenciales de la borrasca Gloria, que ocasionó daños severos al ecosistema local y a los cultivos de arroz.

Gloria dejó, además, imágenes impactantes de Tossa de Mar (Girona), donde la playa desapareció bajo el mar, que acabó por inundar las calles de la ciudad. “Si a todos esos escenarios añadimos el efecto de los temporales, podemos ver que progresivamente nos quedaremos sin gran parte del efecto amortiguador que proporcionan las playas“, advierte Plomaritis.

*Publicado por Diario El Mundo