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Patrimonio de la Humanidad del Mediterráneo podría quedar bajo el agua por el cambio climático

Para el año 2100, el riesgo de inundación puede aumentar en un 50% y el de erosión en un 13%. En la actualidad, hay 37 sitios Patrimonio de la Humanidad que están en riesgo de inundación y 42 en riesgo de erosión costera.

País Circular | 28 Oct 2018 a las 10:59 pm
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Publicado por el diario El Mundo de España / Autor: Paloma Terol

1902. Ese es el número de todos los sitios que han sido declarados Patrimonio de la Humanidad desde 1972 por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO). A algunos le parecerá una barbaridad y a otros una cifra escasa por todo lo asombroso que puede apreciarse alrededor del mundo. De los 1900, sólo unos pocos son fácilmente reconocibles como Patrimonio de la Humanidad. Pueden llegar a contarse con los dedos de una mano. Entre los más conocidos se encuentran Venecia, la Acrópolis de Atenas o Ibiza. Distintas procedencias pero todas tienen dos características en común: Patrimonio Mundial Cultural (WHS) y su localización en áreas costeras. Dos casualidades que no solo mueve el interés de los turistas de playa.

Muchos de los lugares declarados Patrimonio Mundial Cultural (WHS) forman parte de la región mediterránea que está amenazada por el aumento del nivel del mar, tal y como se demuestra en un estudio publicado en la revista científica Nature Communications. Estas investigaciones se pueden llegar a considerar exclusivas ya que, como se explica en ellas, los únicos estudios sobre el aumento del nivel del mar se centran en evaluaciones a escala local de diversos impactos del cambio climático en la UNESCO.

El Patrimonio Mundial Cultural, amenazado

Hasta que llegó Lena Reimann y su equipo de investigadores del Centro de Geografía de la Universidad de Kiel. En 2016, estos estudiosos comenzaron a corregir los datos de los lugares declarados Patrimonio Cultural Mundial, proporcionados en la web de la UNESCO, revisando cada WHS del Mediterráneo, uno a uno. Información recopilada en una base de datos que incluye atributos de cada WHS, como por ejemplo el tipo de patrimonio o su distancia desde la costa. A través de estas investigaciones, descubrieron que la mayoría de WHS de la región mediterránea están bajo amenaza de erosión costera e inundaciones debido al aumento del mar. Los objetos del estudio son cuatro escenarios afectados por el aumento del nivel del mar, cuyo rango temporal se encuentra entre el 2000 y 2100. “Utilizamos un enfoque basado en índices que permite clasificar y comparar WHS en riesgo. Para este propósito, realizamos un conjunto de datos de WHS que contiene representaciones espacialmente explícitas de todos los WHS del Mediterráneo ubicados en áreas costeras bajas”, explica Lena Reimann en dicho estudio.

La alarma está presente y con luces de neón. Para el año 2100, el riesgo de inundación puede aumentar en un 50% y el de erosión en un 13%. Sin embargo, no hace falta viajar tanto en el tiempo para ver con nuestros propios ojos que los WHS amenazados por inundaciones y erosión ya están en peligro con las condiciones actuales. En la actualidad, hay 37 WHS que están en riesgo de inundación y 42 en riesgo de erosión costera. Los investigadores confían en la capacidad de este estudio para localizar las áreas más amenazadas: “Nuestros resultados pueden ser particularmente útiles para designar áreas prioritarias con urgente adaptación y pueden servir como base para futuras evaluaciones más profundas. Además, pueden proporcionar información valiosa sobre el momento en que un WHS puede estar en riesgo o cuando un umbral de riesgo puede estar superado”, explican en la investigación.

Cuando un WHS está en peligro significa que su Valor Universal Excepcional (VUE), su esencia, también está bajo amenaza. Peligro que se traduce en temor para estos investigadores: “El potencial las inundaciones y las erosiones costeras pueden amenazar el Valor Universal Excepcional (VUE) de los sitios afectados y, en consecuencia, su condición de Patrimonio Mundial de la UNESCO. Si nuestro patrimonio común se destruye o se pierde, no es posible reemplazarlo o reconstruirlo”, argumenta Reimann. Este nerviosismo por los posibles efectos desafortunados que se puedan producir en un futuro se ve reflejado en la presentación de estrategias de adaptación ante los riesgos de inundación y erosión costera.

Medidas para proteger el Valor Universal Excepcional

La aplicación segura de estas medidas para la consecuente protección de los WHS es cuestionable ya que, en algunos casos, el VUE puede verse agredido. No obstante, hay donde elegir. Desde la más dura como la reubicación del WHS, medida propia para monumentos, hasta la más suave como puede ser el uso de ecosistemas costeros. En cuanto a la reubicación, estamos ante el plan de protección más eficaz pero a la vez menos favorable, es decir, el WHS dejaría de estar amenazado por las variaciones del nivel del mar pero su VUE quedaría bastante afectado. Una medida poco recomendable, no sólo porque se declare en el estudio, los datos también apoyan esta “teoría”: “Los ejemplos de monumentos de patrimonio cultural no pertenecientes a la UNESCO son solo tres. Sin embargo, no pudimos encontrar ningún ejemplo en la literatura existente donde se reubicó un WHS de la UNESCO” explica Reimann en el estudio.

Venecia y su laguna es uno de los WHS más visitado del mundo. El más visitado y, a su vez, el único WHS del mundo en el que se ha aplicado una medida de protección. El Gobierno Italiano no ha esperado a la alarma de Reimann con la creación del proyecto MOSE, la construcción de barreras móviles en la laguna. Este proyecto es un ejemplo de la protección costera, otra de las medidas presentadas por Reimann y su equipo. Una estrategia que, para conseguir que el VUE no se vea afectado, el coste va a ser bastante alto.

Por muchas barreras que se construyan o ecosistemas se creen, entre otras medidas, existe una ellas que dirige el éxito de las demás. Se trata de la concienciación, la finalidad de este estudio “El objetivo principal de este estudio es señalar a WHS con mayor riesgo de inundaciones costeras y erosión en diferentes escenarios de SLR hasta 2100 para aumentar la concienciación de los responsables políticos sobre dónde se necesita más urgentemente la adaptación y promover la mitigación del cambio climático”, explica Reimann. Un punto de mira que visualiza la meta con nitidez pues, como argumentan los estudiosos, si se persigue una rigurosa mitigación del cambio climático, el aumento del riesgo de inundaciones y erosión en el futuro podría reducirse al mínimo.

Existen medidas de adaptación más y menos suaves, que afecten más o menos al VUE del patrimonio en cuestión. Todo ello depende de la ubicación, características y el tipo de sitio en el que se encuentre el WHS. Sin embargo, si lo que se quiere es preservar a estas 1902 figuras de la UNESCO y que no desaparezcan físicamente hablando, son cuatro los ingredientes necesarios para que esto no suceda: investigación adicional, esfuerzo, conciencia y buena voluntad.